El este de China alcanza la veintena de contagiados por H7N9 en una semana
Shanghái encabezó las medidas de precaución con el cierre de mercados de aves vivas el sábado y hasta nuevo aviso la paralización de su comercialización.


El este de China ha alcanzado la veintena de personas contagiadas por la nueva cepa de virus H7N9 en una semana, tras los dos últimos casos registrados en la metrópolis de Shanghái, la región más afectada por el brote. Las últimas personas afectadas por el virus son un residente de Shanghái y un vecino de la cercana provincia de Anhui, de 67 y 59 años respectivamente, quienes fueron diagnosticados con una "neumonía" la semana pasada al mostrar síntomas gripales, según recoge un comunicado hoy de la Comisión china de Salud. Sólo hace una semana que se informó de las primeras dos muertes por el virus en el este del país, donde se concentran todos los afectados: diez en Shanghái, seis en la provincia de Jiangsu, tres en la de Zhejiang y uno en Anhui. Ante estos números, el este ya ha comenzado a luchar contra la propagación del mortífero virus. El Gobierno chino, con la sombra del virus del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS) a sus espaldas -que afectó al país en 2002 y se llevó cientos de vidas-, se ha apresurado a anunciar la distribución de todo tipo de material para identificar el N7H9 por todo el país. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha descartado que se trate de una pandemia, ya que se rechaza que el virus se contagie entre personas (ninguna de las que ha tenido contacto con los enfermos ha desarrollado la enfermedad).




