¿Por qué las Farc devolverán pronto a los policías?
Cuando todo hacía prever que el secuestro de dos policías por parte de las Farc, el pasado 25 de enero, iba para largo, el fin de semana se dio un giro inesperado.
Cuando todo hacía prever que el secuestro de dos policías por parte de las Farc, el pasado 25 de enero, iba para largo, el fin de semana se dio un giro inesperado. En efecto, desde el domingo (3 de febrero) se empezó a hablar de contactos para la pronta liberación de los uniformados, en contraste con el ambiente de pesimismo sobre el futuro del proceso que se respiró a lo largo de la semana. En un principio se pensó que podría ser el regreso a una década atrás cuando la suerte de policías y soldados se volvía incierta. La imagen de las cárceles del “Mono Jojoy” con policías encadenados y enjaulados en la selva regresó a la mente de los analistas tras leer el comunicado de la semana pasada en el que las Farc retomaron el tema de los prisioneros de guerra: "En reiteradas ocasiones hemos hecho llamados al gobierno para que se produzca un intercambio de prisioneros de guerra, lo cual fue respondido negativamente", dijeron
Para bien del proceso esta vez ello no será así. ¿Por qué las Farc deciden no dilatar la entrega de los policías y de paso desmontar la tesis de que con este tipo de acciones buscarían presionar al gobierno para un cese bilateral del fuego?Varias podrían ser las razones:Primero, el secuestro de Cristian Camilo Yate Sánchez, Víctor Alfonso González Ramírez y un soldado se da en medio de la confrontación, es verdad, pero también en medio de los diálogos de La Habana. De manera que allí hay un canal directo entre ambas partes y eso facilita un acuerdo para la liberación. Los intermediarios pasan a tener una labor meramente de logística para el rescate. En segundo lugar, las Farc han debido entender que el Gobierno no se va a parar de la mesa por este tipo de provocaciones, pero que tampoco se dejará presionar para que se dé un cese bilateral de acciones. El balance al final para las Farc era que estaban quedando como unos “conejeros” porque la opinión no está dispuesta a permitir que se regrese a la época de Patascoy y Las Delicias. Y tercero, sin duda hay una jugada política de la guerrilla, que con ello envía un mensaje sutil: si este proceso se rompe, no será por culpa de ellos que han dispuesto liberar a cambio de nada. No es que las Farc hayan cambiado: es que necesitan ganar espacios en la opinión. Esta decisión de dejar a los policías en libertad da un nuevo oxígeno al proceso, es cierto, pero prende alarmas sobre eventuales hechos que se puedan dar en semanas o meses y para los cuales la opinión aún no está preparada.




