La presa de Belo Monte es una 'obra monstruosa' para los indígenas: Experto
La colosal y polémica represa de Belo Monte, que se construye actualmente en plena selva amazónica de Brasil, es una "obra monstruosa" para la vida de los pueblos indígenas, advirtió hoy el brasileño José Carlos Meirelles, uno de los expertos indigenistas más prestigiosos del mundo.


La colosal y polémica represa de Belo Monte, que se construye actualmente en plena selva amazónica de Brasil, es una "obra monstruosa" para la vida de los pueblos indígenas, advirtió hoy el brasileño José Carlos Meirelles, uno de los expertos indigenistas más prestigiosos del mundo
"Creo que no se debería hacer Belo Monte", declaró Meirelles en una entrevista a Efe, con motivo de su visita a la Casa América de Madrid para participar en un debate sobre los pueblos asilados de la Amazonía
Las obras de la central hidroeléctrica, que empezaron el pasado marzo en el municipio de Altamira (estado de Pará, norte de Brasil), provocarán daños irreparables al ecosistema y al modo de vida de indígenas y campesinos que habitan en los márgenes del río Xingú, afluente del Amazonas, según denuncian ecologistas e indigenistas
La presa, la tercera más grande del mundo después de la de las Tres Gargantas (China) y de la de Itaipú, compartida entre Brasil y Paraguay, inundará más de 500 kilómetros cuadrados de selva y expulsará de sus tierras a unas 50.000 personas
"Se va a quitar cinco veces más tierra que la que se usó para hacer el Canal de Panamá", subrayó hoy Meirelles para dar una idea del tamaño de esa "obra faraónica"
Aunque la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), organismo de la Organización de Estados Americanos (OEA), pidió este mes al Gobierno brasileño la suspensión de las obras, el indigenista ve "difícil" que las autoridades de su país den marcha atrás
"Tendremos mucha energía, pero también muchos problemas", avisó el experto, exdirector del departamento de pueblos aislados del Departamento de Asuntos Indígenas del Gobierno de Brasil (FUNAI), que abandonó el pasado enero tras cuarenta años de servicio
En su primera visita a España, Meirelles, ahora asesor del Gobierno del estado de Acre (noroeste de Brasil) en materia de indigenismo, manifestó a Efe que la central "va a cambiar toda la región, donde hay muchos indios que ya han interactuado (con la civilización), pero también hay comunidades aisladas"
En su opinión, "si no se lleva a cabo un trabajo de mitigación, esta represa va a inundar a los indios" en el sentido de "la cantidad de gente que va a llegar por la construcción de la represa", lo que causará un "impacto indirecto" en los indígenas
El experto teme que esas tribus se conviertan en "víctimas" del proyecto más que en beneficiarios, de ahí que instara al Gobierno brasileño a "buscar otras alternativas de energía, en lugar de hacer una megaobra como Belo Monte"
Esa opción "sería una decisión inteligente. Y a los indígenas les iba a encantar", remarcó Mierelles, quien dejó en el aire una pregunta para el Ejecutivo que preside Dilma Rousseff: "¿Por qué no consultarles a los indígenas, respetando sus maneras?"
Con todo, el investigador considera que Brasil, cuya Amazonía alberga hasta setenta pueblos indígenas aislados ("están ahí desde siempre y son pueblos que aún viven como vivían cuando se descubrió América"), cuenta con la legislación "más avanzada del mundo" en defensa de los derechos de esas tribus
Pero "una cosa son las leyes y otra que se cumplan estas leyes", puntualizó el investigador, quien recordó la existencia de amenazas que se ciernen sobre los indígenas de Acre, estado colindante con Perú y donde centra sus trabajos hoy día
A su juicio, "la exploración ilegal de la caoba, los mineros buscando oro, las grandes empresas petroleras y los que plantan coca" son una "interferencia" que pone en jaque a las tribus autóctonas
Tras cuarenta años dedicados al estudio de los aborígenes, el experto es uno de los pocos expertos que ha establecido contacto con grupos completamente aislados de la civilización
Y no ha olvidado -según relata- su primer contacto en 1973, en el estado de Marañón, con un grupo de los awá ("que significa gente en su idioma"), un pueblo indígena nómada, cazador y recolector del este de la Amazonía
"Al principio -explicó-, el contacto es una especia de compra. Le regalamos cosas a los indígenas. Ponemos el regalo lejos, y luego lo vamos a cercando hasta que el indígena se aproxima a nosotros"Sin embargo, confesó arrepentido, "tuve esta experiencia y no me enorgullezco nada. Todos los contactos que tenemos con los indígenas son malos para ellos"
"En el contacto -aseveró-, el indio no sabe dónde se está metiendo cuando interactúa con nosotros. Es más fácil que se vuelva loco antes de entender (...) el mundo en que vivimos"
Con un rotundo "jamás, jamás", Meirelles promete no volver a irrumpir en el universo de los indígenas, porque "la opción del contacto es suya, ya no es nuestra. Deciden ellos...".




