Preocupa la radiación de los alimentos en Japón
Muestras tomadas sobre vegetales, hecho y agua han generado inquietud entre los habitantes, pero las declaraciones de funcionarios insisten en que los niveles no son importantes.

Las autoridades japonesas admitieron una creciente radiación en algunos alimentos, aunque aseveran que los niveles no deben generar alarma entre los consumidores, según lo reportan diversas agencias internacionales
Muestras tomadas sobre vegetales, hecho y agua han generado inquietud entre los habitantes, pero las declaraciones de funcionarios insisten en que los niveles no son importantes
Un operador de la planta nuclear Tokyo Electric Power (TEPCO) informó que se encontraron pequeños rastros de radiación en las aguas del Pacífico cercanas al lugar, un hecho tal vez no sorpresivo puesto que los técnicos han estado echando agua de mar a los reactores luego del accidente
Además, el yodo radiactivo en las muestras marinas es 126 veces superior al límite permitido y el cesio es 24 veces mayor, pero en ningún caso significa un riesgo inmediato
Un funcionario de Tepco dijo que "se tendría que beber esta agua por un año entero para acumular un millisievert", en referencia a la unidad de medida de la radiación. Las personas están expuestas generalmente de 1 a 10 millisievert por año de radiación causada por sustancias en el aire y el suelo
El Ministerio de Salud de Japón pidieron a los residentes cercanos a la central de Fukushima que dejen de beber agua del grifo tras detectarse altos niveles de yodo radiactivo
También se neutralizaron algunos cargamentos de leche, espinacas y otras verduras, como medida de prevención
"Niveles de radiación que exceden los estándares provisionales han sido detectados (en algunos productos)", dijo el jefe de Gabinete, Yukio Edano
"Lo que quiero que la gente entienda es que esos niveles no son suficientes para afectar a los humanos. Comer esos productos un par de veces no afectará la salud de las personas", agregó
Los expertos dicen que las mediciones son mucho menores a las de Chernóbil después del accidente de 1986 en Ucrania. Algunos advirtieron en contra de entrar en pánico
"Tendría que comer o beber una cantidad importante para recibir un nivel de radiación que pudiera ser peligroso", dijo Laurence Williams, profesor de seguridad nuclear del Instituto John Tyndall en Gran Bretaña



