Campesinos y mujeres se llevaron el Premio Nacional de Paz
El premio se lo llevaron La Fundación Social Macoripaz, de Riosucio (Chocó) y la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra del Sur de Bolívar (Antioquia).
Luego de 12 convocatorias, el premio Nacional de Paz, recibió para el año 2010, 114 propuestas exitosas don se muestra la terquedad de los colombianos por lograr un ambiente de convivencia pacífica
El premio se lo llevaron La Fundación Social Macoripaz, de Riosucio (Chocó) y la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra del Sur de Bolívar (Antioquia)
De esta manera se exalta la paz, la solidaridad y la convivencia, así como el entendimiento civilizado entre los colombianos
Los jurados del premio tuvieron en cuenta que se desarrollan en zonas de conflicto, con amplia participación social, que pueden ser aplicados en otras regiones del país y que contribuyen a la solución pacífica del conflicto armado
Las dos experiencias mostraron el compromiso firme de sus promotores, la inteligencia para enfrentar desafíos y dificultades, lo mismo que la comprensión de las diferencias y los conflictos posibles
La Fundación Social Macoripaz, es una organización de 400 mujeres desplazadas, cabezas de familia, que construyen paz, a través de diversas actividades, como le elaboración del arroz de leche y vendiendo pescado. “Es un trabajo de siete años, que le apuesta a la labor social”, dijo Rosa Romaña, representante
La Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra del Sur de Bolívar (Antioquia), compuesta por 25 mil campesinos, que se unieron para resolver sus necesidades de tierra
Todos víctimas del conflicto armado, señalan que la guerra todavía los persigue, pero se mantienen en el firme propósito defender el desarrollo rural
La organización aprovechó el momento para pedirle a la guerrilla y el estado que se sienten a dialogar
La decisión permitió también otorgar mención especial a la Corporación Valle En Paz, porque durante 10 años ha promovido una alianza entre pequeños agricultores y comunidades rurales, afectadas por el conflicto armado en el Cauca y Valle del Cauca, con el fin de ofrecer un vida digna y abrieron el camino para democratización de la vida rural
La Iglesia Católica también fue galardonada con premio honorífico a los obispos Nel Beltrán, de Sincelejo, y Luis Augusto Castro de Tunja y Leonardo Gómez Serna de Magangue
La iniciativa es obra del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, El Tiempo, Caracol Radio, Caracol Televisión, la Revista Semana y la Friedrich Ebert Stiftung en Colombia -Fescol



