EE.UU. defiende polémicas inspecciones pese a ola de quejas por vacaciones
La Autoridad de Transporte de EE.UU. mantiene sus nuevos protocolos de seguridad, con inspecciones físicas y escáneres, a pesar de la polémica.
La Autoridad de Transporte de EE.UU. mantiene sus nuevos protocolos de seguridad, con inspecciones físicas y escáneres, a pesar de la revuelta generada a escasos días de las vacaciones de Acción de Gracias, una de las fechas con mayor tráfico aéreo
El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, afirmó hoy que el objetivo del Gobierno de EE.UU. es "maximizar la protección y la seguridad y minimizar los inconvenientes" de los viajeros
"Ese es el equilibrio que continuaremos buscando", agregó Gibbs en declaraciones a los periodistas
Por su parte, John Pistole, director de la Autoridad de Transporte de EE.UU. (TSA, por sus siglas en inglés), reiteró pocas horas antes que "somos conscientes de las preocupaciones de los ciudadanos" y que "continuamente estamos ajustando los procedimientos para hacerlos de manera menos invasiva"
La Casa Blanca y el jefe de la TSA salen así al paso de la creciente ola de quejas por parte de ciudadanos e incluso congresistas de EE.UU. que han mostrado su enfado ante las nuevas medidas de seguridad, que incluyen escáneres avanzados e inspecciones físicas exhaustivas aplicadas por los oficiales del organismo federal
"Todos desearíamos vivir en un mundo en el que no fuesen necesarios los procedimientos de seguridad en los aeropuertos pero lamentablemente ese no es el caso", dijo Pistole
El jefe de la TSA recordó que "menos de un año atrás un terrorista suicida con explosivos en su ropa interior trató de atentar contra un avión con destino a Detroit"
No obstante, las protestas se han multiplicado ante la proximidad de las vacaciones del Día de Acción de Gracias, que comienzan el miércoles y se prolongan hasta el domingo, y para las que varios grupos de activistas han instado a los millones de pasajeros que se disponen a viajar a que se nieguen a pasar por los escáneres
De acuerdo a las normas de la TSA, aquellos pasajeros que quieran evitar los escáneres deberán someterse en lugar de ello a los cacheos alternativos
La campaña denominada como "National Opt Out Day" (Día Nacional de la Abstención) pretende con ello generar retrasos y llamar la atención sobre estos nuevos protocolos de seguridad
Pasar por los escáneres avanzados apenas conlleva 10 segundos, según la TSA, mientras que optar por los cacheos podría provocar una cascada de retrasos en algunos de los principales aeropuertos de EE.UU. que ya cuentan con esta moderna tecnología, unos 450 en todo el país
El jefe de la TSA afirmó hoy que esta práctica (de retraso) sería un error ya que significaría "inmovilizar a gente que quiere ir a casa y ver a sus seres queridos"
No sólo las inspecciones físicas han levantado la ira de los viajeros, también los escáneres avanzados han sido objeto de las críticas, al conocerse la pasada semana que centenares de fotografías de estos escáneres, que ofrecen imágenes de cuerpo desnudo, habían sido filtradas a internet, algo prohibido por el organismo federal
Igualmente, algunos congresistas y senadores mostraron sus reticencias a someterse a este tipo de inspecciones, e incluso la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, expresó su rechazo a ser cacheada en una entrevista concedida ayer a la CNN
"Si pudiera evitarlo no, no", afirmó la jefa de la diplomacia estadounidense en una entrevista en EE.UU., aunque explicó que las nuevas medidas se han desarrollado porque los terroristas "son cada vez más creativos a la hora de esconder los explosivos"
En el origen de la polémica, que se ha convertido en debate nacional, se encuentra un ingeniero informático, John Tyner, quien colgó en internet un vídeo de su altercado con oficiales de la TSA en San Diego la semana pasada al negarse a pasar por los escáneres, bautizados desde entonces como "escáneres porno"
"Si me tocas las pelotas haré que te arresten", fue la frase pronunciada por Tyner ante los oficiales cuando le informaron que debía pasar una inspección física, y que ya se ha convertido en logotipo para camisetas y pegatinas en su versión abreviada "Don''t touch my junk"




