Siguen apareciendo documentos que comprometen a Emilio Tapia mencionado en el carrusel de la contratación en Bogotá
El empresario Emilio Tapia Aldana, aparece comprometido en un documento de 11 páginas, revelado por El Espectador, con detalles sobre el estado de cada una de las obras.
El empresario Emilio Tapia Aldana, aparece comprometido en un documento de 11 páginas con detalles sobre el estado de cada una de las obras, las fechas y los compromisos y las entidades del Distrito capital con contratantes, que revela hoy en un informe especial del periodista Norbey Quevedo del periódico El Espectador
En el documento conocido por el diario, queda claro que el 6 de junio de 2010, presuntamente en Miami, adonde había viajado ocho días antes el polémico hombre de negocios Emilio Tapia Aldana, se realizó una reunión con carácter de urgencia para revisar los proyectos de infraestructura que a través de terceros se estaban desarrollando en Bogotá. Según la información, de ese encuentro denominado “Reunión de asignación de tareas, fechas y compromisos”, quedó registrado, por ejemplo, el proyecto San Victorino, de la Empresa de Renovación Urbana, ERU, a cargo de Julián Gómez Naranjo y avances normales. "También quedó evidenciado, como en los demás proyectos referidos, en la columna de observaciones un revelador diálogo: “Pregunta Saúl: ¿El contrato tiene algún problema actualmente?”. Y responde JGómez: “No. Todo marcha bien en este proyecto. Para cada caso quedó repetido un esquema similar de revisión colectiva", según la información
"En un recuadro, resaltado con el título de asistentes, quedaron algunas señas de quienes estuvieron en la reunión del mes de junio del presente año, “SCamp, LCard, Diego, Ernesto, JGómez y CDonado”. Del cuarto está claro que fue Julián Gómez, porque así quedó escrito más adelante, y del último que fue Carlos Donado, porque igualmente así se escribió después. De los dos primeros, basta leer los múltiples informes que se han publicado en los últimos días en la prensa colombiana para deducir sus nombres de pila: Saúl Campanella y Luis Cárdenas", señala la investigación
Agrega, que a unos y otros los unen las cuatro letras de una empresa, Geos, que en menos de una década se han conservado con distinta denominación complementaria. Se trata de una firma que primero se llamó Lincon S.A., constituida en Calarcá (Quindío) en enero de 2001; luego transformada en Geos Consulting S.A., mediante escritura de febrero de 2007 en Manizales; y a partir de septiembre de 2009, cuando pasó de sociedad anónima a sociedad por acciones simplificadas, como está hoy registrada: Geos Construcciones S.A.S. Señala el informe especial, que hace menos de un mes una investigación de la revista Dinero agregó el cuarto nombre: Geos Investment LLC, constituida en Florida (Estados Unidos), donde figura como representante el mismísimo Emilio Tapia. Quizás eso explica por qué 49 de sus 79 registros migratorios entre 2007 y 2010 han tenido como destino la ciudad de Miami, paradójicamente, la misma ciudad donde Saúl Campanella y Luis Cárdenas han constituido decenas de empresas, según registros de la División de Corporaciones de la Florida
Esta información puede certificarse por la citada “Reunión de asignación de tareas, fechas y compromisos” del 6 de junio de 2010. Un documento donde además se refieren contratos con tres entidades: la Empresa de Renovación Urbana (ERU), el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) y la Secretaría de Movilidad. Y proyectos específicos: Manzana 5, San Victorino, Parque de la Hoja, Estación Central, ALO Calle 13, Autopistas Urbanas, Construcción Carrera Sexta, Aseo Circuito Nuevo en Bogotá, Ciudad Salud o Parquímetros Bogotá
Tal documento deja en evidencia según El Espectador, que no fue un documento en vano. Se hizo para el manejo interno del círculo cercano de Emilio Tapia, pero terminó en manos de un grupo de profesionales que él mismo buscó en Colombia para prepararse para el escándalo
Afirma, que apenas dos semanas atrás la revista Semana había publicado el primer informe sobre el enigmático personaje de Sahagún (Córdoba), cercano al senador Iván Moreno Rojas, y más de uno se preguntaba por qué Tapia era ya considerado el zar de los negocios públicos en Bogotá, pero no figuraba en ningún contrato con el Distrito
La información del diario afirma y lo constataron los expertos que consultó Emilio Tapia, quiénes luego de varias reuniones también constituyeron un documento aún más revelador, que consigna lo que Tapia les dijo con el propósito de buscar salidas al atolladero. Son tres páginas también en Excel, sin título ni firmas, pero con suficientes datos para ratificar que fue la hoja de ruta en la que el polémico hombre de negocios develó algunas verdades sobre sus intereses contractuales en la capital de la República
Por ejemplo, en el asunto “Concesión TGI”, descrita como una operación logística del sistema de acueducto de Bogotá, en una columna denominada “Escenario real”, se lee: “Composición actual: 30 por ciento Metalcom, ASA, Cubanos; 50% ACC; 20%, Indecon. Del porcentaje de Indecon, el 75% le corresponde a ET y el 25% a Indecon”. No es difícil deducir que ET seguramente es Emilio Tapia. En cuanto a Indecon, considerada otra de las firmas de su eje empresarial, según el ex senador Gustavo Petro, su representante legal es Julián Gómez Naranjo, el mismo de Geos
La investigación de El Espectador manifiesta que se repite el patrón en cada uno de 13 asuntos: Aseo Capital, zonas de barrido y recolección, lotes ERU, Centro Comercial San Victorino, Sistema Integrado de Transporte, Manzana 5, Adición Conalvías contrato Calle 26, Carrera Séptima, Calle Sexta, Concesión Avenida Longitudinal ALO Calle 13, Sistema Masivo de Transporte Metro y Sociedad HH. Para cada tema hay un escenario formal que describe la obra, un escenario real que incluye los intereses de Emilio Tapia y un objetivo que plantean los expertos para salvar sus intereses. Aparece escrito en este informe que en el Sistema Integrado de Transporte, habrá una comisión de éxito del 8 por ciento a favor de ET. El objetivo trazado reza: “Verificar el estado precontractual, garantía de pago de la comisión de éxito, vehículo jurídico y financiero de recolección y pago del valor que le corresponde a ET por cada pasajero durante todo el término de la concesión”. En cada caso lo que se busca es asegurar la entrega de los recursos a ET, es decir, a Emilio Tapia Aldana
Dentro de la investigación queda evidenciado que en el asunto Avenida Longitudinal ALO Calle 13, literalmente en el escenario real se lee: “A ET le corresponde el 22 por ciento de la ejecución de la obra. A ET le corresponde el 22 por ciento del recaudo”
El objetivo planteado por los expertos consultados apunta a “verificar el estado del proceso precontractual, las condiciones de participación, la representación legal del ente que fungirá como adjudicatario y la elaboración del vehículo jurídico que garantice la participación de ET en la ejecución y utilidades de la obra correspondiente al 22 por ciento. Asegurar comisión de éxito del 8%”. Finalmente, El Espectador conoció uno de esos acuerdos de contratación y confidencialidad. Lo firman Emilio Tapia y Manuel Fernando Pastrana Sagre. Lo suscriben tres contratistas. Estos últimos quedaron comprometidos a pagar 2 mil millones de sus utilidades en los negocios del Centro Comercial San Victorino y el Centro Logístico Manzana, adjudicados por la Empresa de Renovación Urbana. Un reciente informe ratifica que finalmente el proyecto quedó en manos de la Unión Temporal Urbe Capital, gerenciada por el ya citado Julián Gómez




