Denuncian dramática explotación sexual de menores de edad en la Comuna uno de Medellín

Según una investigación de una organización social, las bandas criminales venden la virginidad de las niñas y adolescentes que viven en la zona

En los barrios de Medellín no sólo se disputan territorios y rentas derivadas de las vacunas y las plazas de vicio, también están en juego actividades relacionadas con la trata de personas y la explotación sexual de jovencitas. Así lo manifiestan organizaciones sociales de la Comuna Uno, nororiente de la ciudad, cuyos investigadores han detectado una preocupante modalidad de trata de personas que esconde una red de comercio sexual dominada por peligrosas bandas armadas

Se trata de la venta de la virginidad de las niñas y adolescentes por parte de hombres ligados a las bandas criminales que se disputan el control del territorio, según una investigación de la Corporación Convivamos

Sus investigadores han constatado que el fenómeno es real y se está observando con más frecuencia de la que pudiera pensarse, destacó la Corporación

Según sus profesionales, los miembros de las bandas que delinquen en esa zona se encargan de contactar a estudiantes de colegios públicos caracterizadas por su seriedad, discreción y, en algunos casos, cercanía con el actor armado, para que indaguen en su institución educativa qué niñas no han iniciado su vida sexual, y poco a poco se ganan la confianza de sus compañeras. Relataron que “llegado el momento hacen el ofrecimiento económico y casi siempre se aprovechan de la condición económica de las jóvenes”. Según la denuncia, “el precio pagado por la joven varía de acuerdo con la edad y, en ese sentido, las más buscadas son las más jovencitas, y se han conocido casos incluso de explotación sexual con menores de 12 años”. “Los clientes generalmente resultan ser los jefes más buscados de las bandas criminales, quienes pagan hasta 200 mil pesos por la virginidad de las jovencitas”, insistieron los investigadores en sus denuncias, y alertaron porque “el fenómeno ha adquirido tales dimensiones que ha generado desplazamientos en la zona”

Para los investigadores, ello “deja al descubierto que detrás del fenómeno hay toda una red integrada por estructuras mafiosas articuladas a los combos barriales, que han hecho de la explotación sexual todo un lucrativo negocio”

Una denuncia similar ya se había conocido en septiembre de 2008, durante una sesión del Comité Municipal de Derecho Humanos, en la comuna 6, cuando se reveló que los delincuentes ofrecían a aquellos que controlaban los barrios hasta cinco millones de pesos por una niña virgen

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