Candidatos insulsos
Por miedo a perder voticos Noemí no se arriesga a decir algo sustancial. Y Juan Manuel Santos muchísimo menos. En el debate de anoche se arriesgaron Petro y Mockus y Pardo.


Por miedo a perder voticos Noemí no se arriesga a decir algo sustancial. Y Juan Manuel Santos muchísimo menos. En el debate de anoche se arriesgaron Petro y Mockus y Pardo, que tienen también su manera de evitar que de pronto pierdan el favor de la tribuna. Es la índole de los políticos colombianos quienes viven para caerle bien a las muchedumbres y por eso cuando están en el poder no hacen nada que sea trascendental e histórico. No hizo nada trascendental e histórico el presidente Uribe quien en ocho años pudo haber marcado un verdadero e imborrable rumbo. Uribe hizo algunas cositas porque gobernó básicamente para mantener viva su popularidad. Tuvo todo servido para hacer una presidencia histórica, pero prefirió meterse en reformitas tibias que beneficiaran a su clientela. Pero no hubo una revolución en salud ni en educación ni en empleo. Y no la hubo porque es el típico político colombiano que no asume riesgos para no perder electores
Puntillazo 1. Como será la costumbre de tener políticos sin miradas de futuro, que el editorialista de El Tiempo advierte que al presidente de los Estados Unidos le puede salir electoralmente costosa la profunda reforma a la salud que ha impulsado. Advierte que Obama puede perder las elecciones de noviembre por haberse arriesgado a tanto. Una mirada muy colombiana es ésta que se atreve a censurar a un político por largoplacista
Puntillazo 2. Según la Registraduría la candidata a la Cámara que hizo campaña con la promesa de empelotarse, obtuvo como siete mil votos. Muchos. Demasiados. Debería empelotarse para satisfacer a su increíble clientela




