Comunidad internacional desaprueba que no se restituya a Zelaya
EE.UU. se declaró "decepcionado" porque el Congreso hondureño no restituirá a Zelaya, mientras que la OEA advirtió de que quedan obstáculos importantes para una reconciliación.


El gobierno de Barack Obama se declaró hoy "decepcionado" porque el Congreso hondureño no restituirá al presidente depuesto Manuel Zelaya
"Estamos decepcionados", dijo el secretario de Estado adjunto de EE.UU. para América Latina, Arturo Valenzuela, en una conferencia telefónica con periodistas para analizar la situación en Honduras
Según Valenzuela, Estados Unidos tenía la "esperanza" de que el Legislativo hondureño restituyera al depuesto mandatario, que fue derrocado el 28 de junio mediante un golpe de Estado
Sin embargo, 111 de los 128 congresistas hondureños votaron el miércoles en contra de que Zelaya volviera al poder hasta el término de su mandato el próximo 27 de enero, cuando asumirá el conservador Porfirio Lobo, ganador de las elecciones del 29 de noviembre
Valenzuela recalcó, no obstante, que la deliberación del Congreso sobre el futuro del mandatario derrocado, realizada de manera "transparente y abierta", se llevó a cabo conforme al punto 5 del Acuerdo Tegucigalpa-San José, que tanto Zelaya como el presidente de facto, Roberto Micheletti, aceptaron el pasado 30 de octubre
"Sigue habiendo un importante trabajo para restablecer el orden democrático y constitucional en Honduras y promover la reconciliación nacional tras el golpe de Estado, ya que el ''status quo'' sigue siendo inaceptable", subrayó Valenzuela
En el mismo sentido se pronunció en Milán la directora del Departamento de Asuntos Internacionales de la Organización de Estados Americanos, Irene Klinger, un día antes de que la entidad se reúna en Washington con carácter extraordinario para tratar la situación postelectoral en Honduras
"Está claro que todavía existen en Honduras importantes obstáculos para la reconciliación nacional", dijo Klinger
"Está en juego la democracia de las Américas y el impacto que esta crisis tendrá no solo para Honduras", comentó Kingler, quien definió la actual situación del país latinoamericano como un "reto extraordinario" que se ha planteado a la comunidad internacional
Klinger opinó que hay que reforzar y fortalecer todavía "los cimientos de la democracia en Honduras"
Otro organismo internacional, la Unión Europea, ya tiene una base de consenso sobre la postura que va a adoptar ante las recientes elecciones celebradas en Honduras y si se va a reconocer o no al presidente electo, Porfirio Lobo, según dijo hoy en Madrid Miguel Angel Moratinos, ministro español de Asuntos Exteriores
Moratinos, en una rueda de prensa con la Alta Representante de la Política Exterior de la UE, la británica Catherine Ashton, no detalló los términos del consenso, aunque sí destacó que en él se deja constancia de que "no fueron unas elecciones normales"
"Ya se ha logrado un consenso de una declaración en el sentido de que las elecciones se desarrollaron pacíficamente, pero en unas circunstancias excepcionales, no eran unas elecciones normales, pero con la voluntad de buscar una solución política en el futuro", explicó el ministro español
La posición final se fijará en la reunión de ministros de Exteriores de la UE prevista para la próxima semana en Bruselas




