Diez años en poder de las Farc
El 10 de Febrero de 1999 Enrique Márquez, abogado de profesión, salió hacia su oficina en Bogotá; sin embargo, no sabía que desde ese día estaría privado de la libertad.
El 10 de Febrero de 1999 Enrique Márquez, abogado de profesión, salió hacia su oficina en el centro de Bogotá; sin embargo, no sabía que desde ese día estaría privado de la libertad. Kike Márquez, como le dicen sus padres en cada mensaje que le envían a través de Caracol Radio, es uno de los muchos secuestrados de los que no se conoce su suerte. Amalia de Márquez, madre de Enrique, recordó que el día de su secuestro ella recibió dos llamadas; una, diciéndole que iría a una reunión, y otra, confirmándole que estaba en poder de las Farc. “Llamó a las ocho y treinta de la mañana, que iba para una reunión; luego, a las nueve y cuarto de la noche, volvió a llamar y me dijo: mami, no se preocupen por mí, me tienen las Farc”, precisó doña Amalia. Dijo que durante todo este tiempo ha recibido la visita de personas que estuvieron en poder del grupo guerrillero, quienes le manifestaron haber estado con su hijo. “Todos lo que venían siempre decían ‘yo era el mejor amigo de Kike… y que él sabía que tenía que cumplir allá un tiempo, pero que esperaba regresar”, agregó
Por su parte Ismael Márquez, padre de Enrique, manifestó que en principio supo las razones del secuestro de su hijo y que tuvo contacto con el frente 51 de las Farc. “El comandante del frente 51, Miller Perdomo, habló conmigo por teléfono, me dijo que Enrique estaba allá retenido hasta que el gerente de la entidad, con la cual trabajaba mi hijo, diera explicaciones”, señaló don Ismael. Agregó que su hijo trabajaba con una empresa de ahorro y crédito, llamada Conalcrédito, que operó durante 20 años en el país, hasta que fue liquidada. Asimismo dijo que dicha empresa al parecer tenía que responder por algún dinero o recursos que el grupo guerrillero le habría entregado. “Mucho antes de que Enrique entrara (a la empresa), habrían hecho seguramente algunos depósitos… No sé quién, si testaferros o quién estaba solicitando, o esa devolución, o esa aclaración”, precisó don Ismael. De otra parte explicó que el representante legal de Conalcrédito, Edison Hernández Quintero, habló con el integrante de las Farc ‘Miller Perdomo’ y que se ofreció a hacer las aclaraciones pero que jamás lo cumplió. “Lo acompañamos a la Cruz Roja Internacional, y esta entidad le ofreció apoyo, colaboración y seguridad, pero el señor nunca accedió”, recordó el padre de Enrique. Los padres de este abogado bogotano no pierden la esperanza que la guerrilla lo libere algún día y por eso guardan celosamente una colección de osos, que a lo largo de 10 años ha ido creciendo, porque saben de su gusto. Asimismo, aferrado a la ilusión de un pronto reencuentro, don Ismael dijo que “la devolución de secuestrados, lejos de ser un acto humanitario, es una obligación, es un deber”, mientras que doña Amalia le pidió a la guerrilla que piensen en el sufrimiento de muchas familias que viven el flagelo del secuestro.




