Conmovedor nuevo caso de aparente 'falso positivo' por desaparecidos en Soacha

Caracol Radio, en desarrollo de su investigación sobre los desaparecidos en Soacha, conoció un estremecedor relato, hoy en manos de la justicia

Por Ricardo Ospina Las autoridades investigan la muerte de un hombre que desapareció en Soacha, Cundinamarca y que algunos días después fue reportado como integrante de un grupo armado ilegal abatido en combates con el Ejército en Santander. Caracol Radio conoció el caso de Mario Alexander Arenas Garzón, de 33 años de edad, quien fue visto por última vez el dos de enero de 2008 cuando salió de la casa de su hermana, en el barrio El Porvenir de Soacha, hacia la vivienda de su madre, ubicada en el barrio Quirigua, al noroccidente de Bogotá. Cecilia Arenas, hermana de Mario Alexander, dijo a Caracol Radio que Mario Alexander nunca llegó a su destino, y solamente su familia tuvo noticias de él, cuando a mediados de enero de 2008, llamó a su mamá y le dijo que estaba bien, que estaba trabajando y que en algunos días le iba a llevar un dinero para ayudarle con los gastos del hogar. En esa ocasión no se supo desde donde estaba llamando Mario Alexander Garzón a su familia y su familia solo volvió a saber de él, el 20 de agosto de 2008, cuando por medio de una emisora de Chiquinquirá, Boyacá, informaron que había fallecido y su cuerpo estaba en Bucaramanga. El 21 de agosto de 2008, la familia Arenas comienza a recoger dinero para desplazarse hasta Bucaramanga a averiguar qué sucedió con Mario Alexander, pero ocurrió un nuevo contratiempo: la mamá del joven muerto sufrió un preinfarto por el dolor que le causó la noticia. Sin embargo, cuatro días después, luego de salir del hospital, doña Cecilia Garzón tomó un bus, llega a Bucaramanga, y se dirigió con algunos de sus hijos inicialmente a Medicina Legal, a reclamar el cuerpo de Mario Alexander; sin embargo, desde allí la remiten a la sede de la Quinta Brigada. En ese lugar, algunos soldados les dijeron que no pueden ingresar porque la juez penal militar que adelanta el caso no estaba en el sitio, luego les piden el número telefónico y les aseguraron que los iban a llamar. Posteriormente doña Cecilia se dirigió al cementerio, en donde el sepulturero la condujo a la fosa donde estaba su hijo, y allí comenzaron sus dudas, pues la fecha de la muerte que aparece en la lápida es del 21 de febrero de 2008, pocos días después de haber llamado a su casa. La familia de Mario Alexander Garzón aseguró que Medicina Legal de Bucaramanga no les permitió ver las fotografías del cuerpo de su ser querido, pese a llevar los documentos que los acreditaban como tal. Luego de múltiples intentos, el 16 de diciembre de 2008, pudieron traer a Bogotá el cadáver de Mario Alexander. Cecilia Arenas aseguró que la juez penal militar que adelanta las investigaciones por la muerte de su hermano, le dijo que Mario Alexander había muerto en un enfrentamiento con integrantes de la Fuerza Pública, sin embargo no quiso decirle si supuestamente era guerrillero o integrante de otro grupo delincuencial. “En muchas ocasiones no me respondió las preguntas que le hacía, y solamente se limitaba a decir que todo era reserva del sumario”, indicó la señora Arenas. Según Cecilia Arenas, su hermano murió víctima de un tiro en la cabeza, y le llamó la atención que en las fotografías que le dejó ver la juez, aparece con botas pantaneras muy limpias, con apariencia de ser nuevas, sin uso aparente. La señora Arenas afirma que la juez penal militar le dijo que al lado del cuerpo de su hermano encontraron varias granadas, un fusil, una mini uzi y un mortero. El caso todavía está en manos de la justicia penal militar, pero hace pocos días se hizo la denuncia ante la Personería de Soacha, que envió el caso a la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía, con el fin de determinar si pide ser competente para adelantar la investigación.

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