Lula sale fortalecido de las municipales brasileñas
Triunfan los candidatos apoyados por el presidente brasileño, aunque en las grandes capitales tendrán que ir a segunda vuelta
Los brasileños eligieron hoy a la mayoría de los 5.563 alcaldes del país y a sus concejales, pero en las principales ciudades el nombre del ganador sólo saldrá de una segunda vuelta, el 26 de este mes. Tal como habían apuntado las encuestas, las ciudades clave del ajedrez político brasileño no definieron quién las gobernará a partir del próximo 1 de enero y por un periodo de cuatro años. Entre las urbes que tendrán segunda vuelta están Sao Paulo, Río de Janeiro, Belo Horizonte y Porto Alegre, donde Gobierno y oposición miden fuerzas de cara a las elecciones presidenciales de 2010. En Sao Paulo, el alcalde Gilberto Kassab, del partido Demócratas, obtenía el 34 por ciento de los votos, seguido por la ex ministra Marta Suplicy, del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), con el 31 por ciento, informó el Tribunal Superior Electoral (TSE) con un escrutinio local del 80 por ciento. Un problema técnico en el Tribunal Regional Electoral de Sao Paulo retrasó la divulgación de resultados de ese estado, el mayor colegio electoral del país. El resultado de Sao Paulo fue en cierta forma una sorpresa, pues las encuestas habían señalado una segunda vuelta entre Suplicy y Kassab, pero todas apuntaban a que el primer lugar hoy sería de la ex ministra, en cuya campaña se empeñó personalmente el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. En los demás estados el escrutinio avanzó a la velocidad prevista por el TSE y tres horas después del cierre de los colegios electorales ya se conocía el nombre de los ganadores o de los candidatos que pasarán a la segunda vuelta. La definición en esta instancia es necesaria en las ciudades con más de 200.000 electores en las que ningún candidato a alcalde obtuvo la mayoría absoluta. Es el caso de Río de Janeiro, donde Eduardo Paes, del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que obtuvo el 31 por ciento de los votos, definirá el puesto con Fernando Gabeira, del Partido Verde (PV), que alcanzó el 25 por ciento. También habrá segunda vuelta en Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, donde el PT y el opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) se unieron en torno a la candidatura de Marcio Lacerda, del Partido Socialista Brasileño (PSB), pero ese apoyo se quedó corto para el candidato. Lacerda obtuvo el 43 por ciento, mientras que Leonardo Quintao, del PMDB, quedó en segundo con el 41 por ciento. Porto Alegre, capital de Río Grande do Sul, que durante dieciséis años fue bastión del PT, hasta que en las elecciones de 2004 fue derrotado por José Fogaca, del PMDB, es otra ciudad que volverá a las urnas dentro de tres semanas. Fogaca obtuvo el 43 por ciento y se medirá en la definición a María del Rosario, del PT, que recibió el 22 por ciento en una elección en la que el electorado de izquierda se dividió entre ella y otras dos aspirantes mujeres. En Salvador (Bahía), empataron con el 30 por ciento Joao Henrique, del PMDB, y Walter Pinheiro, del PT. Florianópolis (Santa Catarina), decidirá en la segunda ronda entre Dario Berger, del PMDB (39 por ciento) y Espiridiao Amin, del Partido Progresista (PP), que obtuvo el 25 por ciento. En primera vuelta se decidieron las alcaldías de otras capitales, como Curitiba, Vitoria y Joao Pessoa. Carlos Alberto "Beto" Richa, del PSDB, fue reelegido como alcalde de Curitiba (Paraná), con el 77,1 por ciento, y lo mismo consiguió en Vitoria (Espíritu Santo), Joao Coser, del PT, con el 65 por ciento. El PT retuvo además las alcaldías de Fortaleza, con Luzianne Lins (50,1 por ciento) y Palmas, donde el vencedor fue Raúl Filho con el 44 por ciento. Igualmente fue electo como alcalde de Aracajú, capital de Sergipe, Edvaldo Nogueira, del Partido Comunista de Brasil (PCdoB) con el 51 por ciento. Otras ciudades que no tendrán que ir a segunda vuelta por el número de electores son Joao Pessoa (Paraíba), que eligió a Ricardo Coutinho, del PSB (74 por ciento), y Maceió (Alagoas), donde se impuso Cícero Almeida, del PP, con el 81 por ciento. La jornada, para la que habían sido convocados 128,8 millones de electores, transcurrió en calma, salvo algunos incidentes aislados como la muerte de tres personas en un tiroteo en Bom Lugar, una remota localidad del estado amazónico de Pará. En Río de Janeiro, donde unos 5.000 soldados del Ejército y la Marina reforzaron la seguridad en algunas favelas dominadas por el crimen organizado para garantizar el libre ejercicio al voto, las elecciones transcurrieron en calma. En todo el país hubo más de un centenar de detenidos por delitos electorales como hacer campaña en los centros de votación.




