Bush decide dejar a Bolivia sin preferencias arancelarias y a Evo dice que está preparado
"Las acciones recientes de la administración de Morales en relación a la cooperación en el combate contra los narcóticos no son las de un socio"
La decisión de EE.UU. de iniciar la suspensión de los beneficios arancelarios a Bolivia por su presunta falta de cooperación contra el narcotráfico llega en un momento de tensión en la relación bilateral y parece marcar un endurecimiento de Washington frente a las recientes medidas adoptadas por La Paz. Bolivia, que afronta un difícil proceso de tensión política interna, calificó la medida como una "agresión" y una "venganza" por la expulsión del embajador estadounidense, mientras que el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, respaldó a La Paz y calificó los beneficios concedidos por Washington como una "limosna". El presidente estadounidense, George W. Bush, anunció la medida en una declaración enviada a su representante de Comercio Exterior, Susan Schwab. "Las acciones recientes de la administración de (Evo) Morales en relación a la cooperación en el combate contra los narcóticos no son las de un socio y no cumplen las normas de este programa", dijo Schwab en un comunicado. La decisión implica retirar a La Paz de la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y de Erradicación de Drogas (ATPDEA, por su sigla en inglés), que permite la entrada de productos de los andinos al mercado estadounidense sin el pago de impuestos aduaneros, siempre y cuando los Gobiernos de esa región muestren avances en la lucha contra el narcotráfico. Las preferencias también son aprovechadas por Perú, Colombia y Ecuador. En un primer pronunciamiento de La Paz, el canciller boliviano, David Choquehuanca, calificó la medida como una "nueva agresión a la democracia boliviana". Choquehuanca indicó que su Gobierno ya está en la búsqueda de mercados alternativos para sus exportaciones y anunció que seguirán trabajando para ampliar las preferencias arancelarias con EE.UU. Es "una venganza que está tomando EE.UU. por la expulsión del embajador" Philip Goldberg, añadió el jefe de la diplomacia de La Paz, al referirse al diplomático al que Morales acusó de conspirar contra su Gobierno y declaró persona "non grata" el pasado 10 de septiembre. En su momento, EE.UU.respondió a la expulsión con la orden de salida del representante de Bolivia ante la Casa Blanca, Gustavo Guzmán. En su comunicado, Schwab hizo una lista de agravios, como la expulsión por parte de Bolivia de representantes de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por su sigla en inglés) y de la Dirección de Control de Drogas (DEA) de las principales áreas de producción de hoja de coca. También apuntó la subida "notable" de la producción de cocaína, el "fracaso" del Gobierno a la hora de acabar con el mercado ilícito de coca y su política en favor de aumentar los cultivos legales de esa planta. La situación entre ambos países ha generado reacciones, entre ellas la del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, quien señaló que no tiene indicios para creer que EE.UU. quiera derrocar a Morales. "Por el contrario, creo que Estados Unidos no quiere ese tipo de problemas hoy día en la región, porque tiene muchos otros que enfrentar", declaró Insulza a la revista "Cosas". Pero las reacciones también han venido desde los andinos, encabezados por el presidente Correa, quien llamó a apoyar a Bolivia. "Son limosnas" las que otorga EE.UU. a través de las preferencias arancelarias, para compensar los esfuerzos que hacen los países de la región en la lucha contra el narcotráfico, aseguró Correa, quien dijo que para su país el ATPDEA supone beneficios por unos 48 millones de dólares. El Parlamento Andino, a través del senador colombiano Oscar Darío Pérez, clamó hoy en declaraciones a Efe para que EE.UU. no retire las preferencias arancelarias. Para Bolivia, la decisión de Washington significaría un duro golpe, ya que a través del ATPDEA entran a EE.UU. gran parte de sus productos, mientras, según el Gobierno, de esas preferencias dependen más de 100.000 empleos en ese país. Al conocer el anuncio de Washington, los comerciantes bolivianos alertaron sobre el riesgo de perder 50.000 empleos y exportaciones millonarias. El presidente de la Cámara Nacional de Exportadores (Caneb), Eduardo Bracamonte, declaró a Efe que en este sector hay una "preocupación profunda", y alertó que las empresas locales exportan a EE.UU. unos de 380 millones de dólares anuales bajo el ATPDEA y otros programas similares aduaneros. El gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, sostuvo que la decisión es una "consecuencia de las desacertadas acciones del Gobierno boliviano". A la preocupación que ha despertado la medida entre el sector productivo, se suma la repercusión que la misma pueda tener en la ya delicada situación política de Bolivia, cuyo Gobierno ha emprendido un diálogo con los gobernadores opositores después de los graves disturbios en distintas zonas del país, principalmente en Pando. En los disturbios ocurridos en el departamento de Pando, que permanece bajo estado de sitio, murieron al menos 17 personas, mientras que su ex prefecto (gobernador) el opositor Leopoldo Fernández se encuentra detenido. El Gobierno y la oposición tratan de resolver sus diferencias a través del diálogo, en el que ha intervenido la OEA y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que el próximo lunes enviará una comisión a ese país. Morales dice que Bolivia está preparada para supresión de ATPDEA El presidente de Bolivia, Evo Morales, aseguró hoy que su país está preparado para la supresión de la exención de impuestos aduaneros en EE.UU. contemplados en la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de Drogas (ATPDEA, por sus siglas en inglés). "Estamos preparados, tenemos otros mercados para esos productos que vendíamos a Estados Unidos", dijo Morales en un discurso en Cochabamba (centro) durante una reunión de movimientos sociales afines a su Gobierno. El mandatario izquierdista aseguró que aunque "se cerrará seguramente (el mercado) para textiles en Estados Unidos, se van a abrir muchos más mercados". Morales comentó que ha dado instrucciones al ministro de Exteriores, David Choquehuanca, y a "todo el equipo económico" del Gobierno para "urgentemente abrir mercados en China, Irán y la India". "Jamás nos vamos a arrodillar. No tenemos ningún miedo", exclamó, poco después de denunciar que "el Gobierno de Estados Unidos permanentemente intenta desestabilizar" al Ejecutivo boliviano. Morales calificó de "política" la decisión del presidente George W. Bush de proceder a la cancelación para Bolivia del ATPDEA, norma que exime de impuestos arancelarios a los productos de este país, de Colombia, de Ecuador y de Perú, por sus compromisos en la lucha contra las drogas. El presidente dijo que "según informes de Naciones Unidas" Bolivia es en la región "el mejor en lucha contra el narcotráfico, con reducción concertada (de cultivos de hoja de coca) sin violar los Derechos Humanos". Insistió en que "donde está el ''Imperio'' con sus programas y sus políticas, donde está el capitalismo, nunca va a haber desarrollo" ya que "saquean los recursos naturales, explotan al hombre y acumulan el capital para pocas familias". "Desde el Palacio (presidencial), la lucha antiimperialista no sólo es una teoría, es una práctica", proclamó. Aunque el mandatario minimizó la importancia del mercado estadounidense para Bolivia, que cifró en 100 millones de dólares, exportadores y empresarios del país reaccionaron con alarma cuando se conoció ayer la apertura del proceso para suprimir el ATPDEA para Bolivia. El empresariado considera que pone en riesgo más de 50.000 empleos de factorías de La Paz, El Alto y Cochabamba que, calculan, exportan a EE.UU. un valor anual de 380 millones de dólares bajo el ATPDEA y otros programas similares.




