Arranca proceso para prohibir el cigarrillo en todos los recintos cerrados de Colombia
El director del Instituto Nacional de Cancerología, Carlos Vicente Rada, explicó que en tres años los colombianos no podrán fumar ni siquiera en los bares y discotecas
El gobierno colombiano se adhirió al convenio para el control del tabaco de la OMS, con lo cual se inició el proceso para que en máximo tres años, el cigarrillo quede totalmente prohibido en los espacios públicos cerrados. El director del Instituto Nacional de Cancerología, Carlos Vicente Rada, explicó que en tres años los colombianos no podrán fumar ni siquiera en los bares y discotecas, donde actualmente hay un alto consumo de cigarrillo. Rada explicó que a partir de este momento Colombia debe iniciar un proceso legislativo para cumplir con lo estipulado en el tratado internacional, y de esta manera se conseguirá que en todos los países que se adhirieron al convenio, cumplan con lo acordado. Además de la restricción del tabaco en recintos cerrados, también se debe llegar a la prohibición total de su publicidad y las cajetillas de cigarrillo deberán contar con toda la información referente a los perjuicios que el tabaco tiene para la salud. Estas son las medidas que se deben adoptar a corto plazo, pero a largo plazo en el país deben quedar eliminados los cultivos de tabaco, se deben implementar estrictos controles para el contrabando y se continuará con las restricciones publicitarias con la idea de que la gente deje de fumar. El Convenio de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco se aprobó en el año 2003 y a pesar de que en Colombia el control de constitucionalidad salió en agosto de 2007, la adhesión formal al tratado por parte del gobierno no se había hecho. En estos momentos hay 164 países que están adscritos al convenio, y en algunos de ellos, las drásticas medidas anti-tabaco ya entraron en vigencia. El objetivo del organismo, que hace parte de las Naciones Unidas, es proteger la salud humana, pues consideran que los efectos del tabaco son devastadores tanto para quienes lo consumen como para quienes soportan el humo de los fumadores.




