'PAPA York'
Hubo reguero de fieles por las calles, reguero de banderas, trancones por las avenidas principales y furiosos taxistas cuya única religión es hacerse la mejor carrera y cobrarles cinco dólares más a los turistas con su inevitable pinta de… pues, turistas. Pero a la vez hubo bendiciones a muchos, a miles, a millones. Por eso Nueva York se convirtió en Papa York, como tituló justamente uno de los periódicos latinos de esta ciudad hablando sobre la inolvidable visita de Benedicto XVI. <br />
Hubo reguero de fieles por las calles, reguero de banderas, trancones por las avenidas principales y furiosos taxistas cuya única religión es hacerse la mejor carrera y cobrarles cinco dólares más a los turistas con su inevitable pinta de… pues, turistas. Pero a la vez hubo bendiciones a muchos, a miles, a millones. Por eso Nueva York se convirtió en Papa York, como tituló justamente uno de los periódicos latinos de esta ciudad hablando sobre la inolvidable visita de Benedicto XVI. Mensaje para ColombiaResulta que Freddy Patiño sí pudo hablar con el Papa (Patiño es el seminarista colombiano que estuvo junto al Pontífice casi todo el tiempo en su paso por Nueva York) y Freddy, que por cierto tiene 26 años y es nacido/criado en nada menos que Yolombó, Antioquia, le hizo al Papa sus peticiones por Colombia. Ante las cuales, Benedicto XVI, que se le vio más enérgico que muchos de los mismos obispos gringos que lo invitaron, le dio a nuestro colombianito tres mensajes para el país: 1. Colombia ocupa un lugar muy importante en mi Corazón. 2. Rezo mucho por la paz de Colombia. 3. Quiero que colombianos se unan a mis oraciones por la Paz no solo en Colombia sino en el mundo entero. ME MIRO A LOS OJOSSi no aprovecho este Blog para poder ‘dármelas’ en estos cubrimientos pues estoy jodido. Entonces me aventuro a contar que en la ONU, justo a la salida del Papa, estuvimos unos 15 periodistas y fotógrafos, encerrados como siempre detrás de las cuerdas de terciopelo que utilizan los de Relaciones Publicas para separar a los reporteros de las celebridades. El caso es que todos buscábamos alguna reacción del Pontífice para nuestras cámaras y micrófonos. Salió con toda su comitiva, nadie decía nada, un fotógrafo le grito en inglés: “Your Holiness!” Y si el gringo le grita, ¿Por qué uno no puede? Entonces le grité, con todo el respeto del asunto claramente, “Su Santidad! Santo Padre!”Benedicto XVI estaba a cinco metros de nosotros (prueba de esto es la foto adjunta, tomada a destiempo, donde solo aparece la espalda del Papa). Treinta segundos después seguíamos el fotógrafo y yo gritándole casi al unísono las dos mismas referencias hasta que un asesor suyo le agarra del brazo y se voltea el Papa, me mira a los ojos y yo le grito a todo pulmón: ¡Una bendición para Colombia Santo Padre! De afán, como estaba el Papa, nos dio la bendición sin pronunciar palabra, con la mano izquierda si no estoy mal. Se retira resguardado por su séquito de obispos, curas, asesores, guardaespaldas, gringos italianos, servicio secreto, servicio a domicilio y miembros del Swat y de la NYPD. Feliz dia en el que el Papa lo bendice a uno, cierto? Y además, fue “para toda Colombia”. CURA FALSOJose Feliciano tocaba la guitarra en la segunda base del rombo en el estadio de los Yankees, antes de comenzar esa misa de más de 60 mil personas. Mientras tanto yo caminaba entre los otros miles que se quedaron afuera. Me encontré con un tipo vestido de sacerdote haciendo entrevistas, con camarografo y sonidista incluido. Me parece curioso un presbítero de día y reportero de tarde, por lo cual me acerco a preguntarle si podemos hablar para Caracol Radio de Colombia. El hombre, que no parece tener más de 29 años, se me acerca al oído y en un perfecto castellano me dice: “Anda tío, que estoy disfrazado, no soy cura, joder. Pero gracias. Que no se entere la poli, eh?”. Solo en Nueva York. Adjunto unas fotos que ratifican estas historias, además, claro está, del colombiano de chaleco verde que no me quiso dar entrevista y que vendía los botones de Benedicto XVI a dos dólares cada uno
En nuestro próximos Blogs, no se pierda: El festival de Cine de TriBeCa, la historia detrás de la entrevista con Bono y la exposición de un artista japonés en Brooklyn que está completamente desquiciado.




