Vacuna de más de 700 mil pesos salvaría 3 mil vidas al año
Tres mil 300 mujeres mueren al año en Colombia por cáncer de cuello uterino, que podrían evitarse con una vacuna que el gobierno no tiene entre sus prioridades.
Por Luis Eduardo GonzálezEl cáncer que más causa muertes entre las mujeres colombianas es el cáncer de cuello uterino. Diariamente mueren en 9 mujeres por esta enfermedad, unas 3 mil 300 cada año, pero la vacuna que salvaría a estas vidas cuesta más de 700 mil pesos. Precisamente, este tipo de cáncer ataca principalmente a las mujeres más pobres del país. "En Colombia encontramos que el 50 por ciento de las mujeres que mueren por cáncer de uterino son pobres, pertenecían al régimen subsidiado de salud o no estaba afiliadas al sistema de seguridad social en salud", sostiene Mariam Piñeros, coordinadora de salud pública del Instituto Nacional de Cancerología. El gobierno dice que no subsidia las vacunas porque "hay otras prioridades" y que es más "económico" acudir a la citología para prevenir el cáncer de cuello uterino. No obstante, según una investigación del ministerio de Protección, el 50 por ciento de las mujeres se realiza la citología vaginal una vez al año, el 13 por ciento más de una vez y el 22 por ciento lo hace "de vez en cuanto". Los estudios revelan que esta enfermedad tiene un alto impacto social en el país debido a que estas mujeres fallecen entre los 30 y 59 años de edad, etapas de plena productividad y formación de sus hijos. Estas son las vacunas Desde hace un año, aproximadamente, está en el mercado la vacuna Gardasil de laboratorios Merck. Son tres dosis y cuestan 861 mil pesos. Cada dosis se vende por separado en 287 mil pesos, en promedio. La otra vacuna es de laboratorios Glaxon y su nombre es Cérvarix. Esta cuesta 735 mil pesos y también se vende de manera individual a 245 mil pesos. La diferencia de costos, aseguran las casas farmacéuticas, se debe a que la vacuna de Merk ataca cuatro virus y la de Glaxon ataca sólo dos virus del papiloma humano que produce el cáncer de cuello uterino. Ambas se venden bajo prescripción médica y sólo se consiguen en las droguerías de las cajas de compensación. Estas vacunas se pueden aplicar a partir de los 9 años de edad y hasta los 26 años y se puede extender hasta los 40. Según John Marulanda, asesor científico de la Liga Colombiana contra el Cáncer, las vacunas son tratamientos preventivos o primarios que deben complementarse con las citologías. "La vacuna alcanza una efectividad del 100 por ciento si se aplica ante de iniciar relaciones sexuales", dice Marulanda. Estos biológicos se aplican en un semestre. "Por ejemplo, una se aplica en enero. La siguiente en febrero y la última en junio", explicó José Noguera, vocero de laboratorios Merck. Hay otras prioridades: Gobierno El ministro de Protección Social, Diego Palacio, descartó de plano la inclusión de la vacunas contra el cáncer de cuello uterino en el plan de inmunización subsidiado por el Estado. El argumento del gobierno es económico. El funcionario sostuvo que hay métodos más económicos que permitirían reducir la mortalidad de mujeres por cáncer de cuello uterino como la citología. Sin embargo, las mismas cifras estatales señalan que el 30 por ciento de las mujeres que se practican la citología no reclaman los resultados. Agregó, que hay estudio de "costo - efectividad" que restringe las inversiones del Estado en vacunas que existen otras prioridades como los biológicos como el neumococo o el rotavirus. Mientras el gobierno colombiano debate si es necesario incluir esta vacuna, cada año se diagnostican 6 mil 815 nuevos casos de cáncer de cuello uterino, según las estadísticas del Instituto Nacional de Cancerología.




