Maradona es un niño alegre y llorón, afirma odontólogo colombiano que le atendió
Cuando el argentino Diego Armando Maradona llegó a Colombia para someterse a un tratamiento de estética dental, el odontólogo Marlon Becerra nunca imaginó que al cabo de un mes y medio de trabajo se quedaría con la imagen de un dios del fútbol "humano", "niño", "alegre" y "llorón".
Cuando el argentino Diego Armando Maradona llegó a Colombia para someterse a un tratamiento de estética dental, el odontólogo Marlon Becerra nunca imaginó que al cabo de mes y medio de trabajo se quedaría con la imagen de un dios del fútbol "humano", "niño", "alegre" y "llorón"."Es un gran ser humano, no porque sea Maradona, pero pienso que es uno de los seres humanos más lindos que he conocido en toda mi vida. Es demasiado niño y se reía mucho", dijo Becerra a la agencia de noticias EFE en Bogotá.Al cabo de un mes y medio de trabajo en su consultorio, el odontólogo se declaró cautivado, no por el ídolo de multitudes, sino por el hombre humilde que le abrió su corazón de amigo."Es un gran ser humano. Yo no entiendo por qué no se me había atravesado antes en el camino. Es de esas personas que cuando se van dejan un vacío gigante. Por eso no me cansaré de decir que es un gran ser humano", dijo.Y las impresiones del especialista sobre el "Pelusa" se desbordan con la fuerza de un río caudaloso..."El día que terminamos el tratamiento me dijo: 'Ponte bonito... y vamos a hacer una entrevista. Por primera vez en mi vida le voy a abrir el corazón a alguien porque esta vez se lo voy a abrir a un amigo'. Y era cierto", sostuvo con emoción."El quería hablar. Por eso fue tan largo, durante cinco horas lo hicimos. Cuando llegué estaba lindísimo, estrenando tenis. Se cambió de camisa dos veces, estaba inquieto y yo también estaba nervioso. Y eso que llevábamos cuatro semanas y media compartiendo, fue algo muy especial. El al final lloró, porque fue como una despedida", dijo.La entrevista a la que alude el odontólogo tuvo la participación del cantante colombiano de salsa que reside en Francia, Jhonny Buenaventura, y se realizó en el estudio del pintor Carlos Jacanamijoy."Fue un momento absolutamente mágico" y el mejor futbolista argentino de todos los tiempos "habló de todo", recordó Becerra."Lo que más me impactó es que en un momento dado le dije: 'no quiero más futbolistas en el mundo como tú'. Y él se quedó viéndome y me dijo: '¿Por qué?'. 'Por que cambio a esos futbolistas por seres humanos como tú'. Y en ese momento se atacó a llorar. Eso me impresionó", subrayó.Las imágenes mentales van y vuelven en la cabeza del odontólogo como un partido de fútbol abierto, sin marcas, y con Maradona eludiendo rivales por la banda izquierda."El Diego que conocí es lo máximo y yo no quiero ver a otro Diego diferente. Afortunadamente no he conocido al que han pretendido vender. Ese no lo conozco, entonces yo no quiero otro. Conozco al de ahora, el que estuvo conmigo mes y medio, al que veo súper bien, jugando al golf como nunca, hablando de fútbol con pasión. De verdad está muy bien", enfatizó.La amistad entre el doctor y el paciente se selló con una entrega de regalos, como intercambian camisetas los futbolistas al final de un partido."Al final él me regaló su camiseta y yo le regalé el libro 'Conversaciones con Al Pacino', que estaba leyendo y en el que le escribí como dedicatoria: 'Si no hubieses sido Maradona, seguramente hubieses sido Al Pacino'".Becerra afirmó que las consultas con Maradona terminaron siendo más de terapia que de estética.Y confesó que conocer al argentino le permitió identificar en la intuición, la lógica y la creatividad los principales elementos comunes y necesarios para el éxito en sus profesiones, que son arte.Por eso del tratamiento como tal, Marlon Becerra no quiso hablar."Es lo de menos. Igual se lo dije a él: lo que yo te hice sólo lo sé yo y lo voy a tener guardado en los bolsillos. Además, debes tener en claro que yo no te atendí para buscar pacientes, yo encontré un amigo en el camino", apostilló.En ese intercambio de despedida el doctor dijo haber dejado en claro al ex futbolista: "yo no quiero que venga gente a mí porque soy el odontólogo de Maradona, eso me parece que no es limpio".Y confesó que ante la sentencia el bendecido por "la mano de Dios" le respondió con un chiste: "Los pacientes los recibes vos, y me guardás mi comisión".




