La palabra 'don' confundió al gobierno y a las autoridades carcelarias
El gobierno nacional admitió una confusión en el movimiento de tres de los presos más custodiados del país, los jefes paramilitares Carlos Mario Jiménez, alias "Macaco" y Diego Fernando Murillo, alias "don Berna" y del señalado narcotraficante Diego León Montoya, alias "don Diego". Este último será enviado mañana a una corbeta en el océano Pacífico.
El gobierno nacional admitió una preocupante confusión en el movimiento de tres de los presos más custodiados del país, los jefes paramilitares Carlos Mario Jiménez, alias "Macaco" y Diego Fernando Murillo, alias "don Berna" y del señalado narcotraficante Diego León Montoya, alias "don Diego".Inicialmente se ordenó el traslado hacia Cómbita de alias "don Diego". De esta cárcel, en Boyacá, fueron sacados, pocos minutos después, alias "Macaco" y alias "don Berna".A "Macaco" lo trasladaron hacia una corbeta que navega por el océano Atlántico y a "don Berna", quien está recluido en La Picota, se anunció que lo llevarían a otra corbeta hacia el Pacífico.La información, incluso, fue entregada en esos términos por el ministro del Interior y de Justicia, Carlos Holguín, y aparece en un comunicado que al comenzar la tarde divulgó el Inpec.Estaban confundidas las autoridadesSin embargo, al caer la noche el Ministerio del Interior y de Justicia admitió que hubo un error y aclaró que los traslados de cárcel no eran como inicialmente se hicieron.Alias "don Diego", que temprano fue llevado a Cómbita, en realidad debía ir hacia una corbeta que se le servirá de cárcel en aguas del océano Pacífico.Alias "don Berna", quien fue llevado a La Picota y se anunciaba su traslado al Pacífico, en realidad deberá volver a Cómbita.Y alias "Macaco", sacado de Cómbita, si fue trasladado en forma correcta, según las órdenes oficiales, a una corbeta de la Armada Nacional, en el Atlántico.Todo parece indicar que hubo alguna confusión con los alias de "don", aplicados a dos de los detenidos, "don Diego" y "don Berna".Alias "Macaco" y alias "don Diego" son solicitados en extradición por Estados Unidos, mientras que alias "don Berna" tiene problemas de seguridad, según las autoridades.Fueron movimientos estratégicos, según el Inpec El director del Instituto Penitenciario y Carcelario (Inpec), general en retiro Eduardo Morales Beltrán, aclaró que no hubo confusión en los traslados, sino que se trató de movimientos estratégicos. Segun el funcionario, los traslados se decidieron porque tres personas de alta peligrosidad no pueden mantenerse en una misma cárcel. Morales Beltrán añadió que el traslado de "don Diego" a un buque en altamar se produjo porque "es una persona de alto perfil por la cual pedían como recompensa cinco millones de dólares". En consencuencia, lo que se busca es que "don Diego" no tenga ninguna posibilidad de escapar de las autoridades colombianas.Los buques cárcel de la ArmadaLos buques a los que fueron trasladados Carlos Mario Jiménez, alias "Macaco" y Diego Leon Montoya alias "don Diego", son dos modernas naves con tripulaciones de entre 70 y cien hombres.Fuentes de la Armada Nacional señalaron que se implementó una seguridad adicional en esas naves y la custodia directa de los detenidos la mantendrá el Inpec que tendrá hombres a bordo. Asi mismo se estableció que personal médico del Inpec atenderá las necesidades de los dos jefes paramilitares.Agregaron las fuentes que los buques mantienen sus actividades normalmente en aguas costeras y que, inclusive, sería posible que en algún momento estén desarrollando actividades contra el narcotráfico cuando los detenidos están en el interior de esas naves.Paramilitares preocupados con los movimientos en las cárcelesLos paramilitares presos en la Cárcel de Itaguí expresaron su preocupación por el traslado de Carlos Mario Jiménez y Diego Fernando Murillo, quienes según señalaron "han venido adelantando una labor patriótica, con miras a lograr la sostenibilidad del proceso de paz". Señalan en su comunicado que esta situación no permite que se adelante sin sobresaltos, las tareas correspondientes al proceso.Dicen que con los traslados es innegable el estado de zozobra e incertidumbre que genera el confinamiento de los líderes paramilitares , y el mensaje negativo que se envía a los ex combatientes y a quienes puedan pensar en desmovilizarse en el futuro.Agregan que estas situaciones desdibujan la imagen que tienen los colombianos del proceso de paz




