Serían más de 500 los muertos por terremoto en Perú. Sigue llegando ayuda internacional
El primer ministro peruano, Jorge del Castillo, comentó desde la ciudad de Pisco, la más castigada por el sismo, que las víctimas mortales se elevan aproximadamente a 400. En tanto, un comandante del cuerpo de Bomberos señaló, también a los periodistas desplazados en Pisco, que la cifra podría alcanzar los 500.
En desesperada búsqueda de sobrevivientes, sin servicios básicos y con problemas de comunicación, Perú afronta las consecuencias del terremoto del miércoles, mientras llegan de todo el mundo muestras de condolencia y ofertas de ayuda. A medida que pasan las horas, el número de muertos por el terremoto de 8 grados en la escala de Richter que devastó el miércoles la costa peruana fluctúa entre 400 y 500, mientras los heridos rondan los 1.500. según distintas fuentes oficiales. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) revisó al alza la magnitud del sismo al subirla de 7,9 a 8 grados en la escala Richter. Esta es la segunda vez que el Servicio Geológico, con sede en Boulder, Colorado, corrige la magnitud del sismo, ya que el miércoles pasó en pocas horas de los 7,5 grados iniciales a los 7,9 que regían hasta hoy, y ahora subió la magnitud del terremoto a los 8 grados en la escala Richter. Las cifras de víctimas, que pueden ir aumentando en las próximas horas, las entregaron el gobierno peruano, el Instituto Nacional de Defensa Civil y organizaciones internacionales como la ONU. El primer ministro peruano, Jorge del Castillo, comentó a los medios desde la ciudad de Pisco, la más castigada por el sismo, que las víctimas mortales se elevan aproximadamente a 400. En tanto, un comandante del cuerpo de Bomberos señaló, también a los periodistas desplazados en Pisco, que la cifra podría alcanzar los 500. El sismo, cuyo epicentro se ubicó en el mar, a 167 kilómetros al sur de Lima y provocó alarma de tsunami, se sintió en todo el país, e incluso en las naciones vecinas, pero afectó principalmente a las ciudades de Ica, Chincha y Pisco, en el departamento de Ica, y Cañete, en el de Lima. Esta zona fue declarada en emergencia por el gobierno, y se hace todo lo posible por hacer llegar a la mayor brevedad la ayuda humanitaria, al tiempo que los equipos de rescate trabajan contrarreloj especialmente en Ica y Pisco. Esta última localidad, situada más de 200 kilómetros al sur de Lima, quedó destruida en un 70 por ciento y amaneció sin agua, luz y con problemas en las comunicaciones, informó su alcalde, Juan Mendoza, a los medios locales. Imágenes difundidas por la televisión peruana mostraron decenas de cadáveres regados por las calles y plazas de Pisco. Los esfuerzos de los equipos de rescate se concentran en la iglesia de San Clemente, que se derrumbó por completo mientras se celebraba un oficio religioso al que asistían cientos de feligreses. El jefe de Estado peruano, Alan García, llegó a Pisco la mañana de hoy para inspeccionar las ayudas a los damnificados por el temblor y anunció que pronto llegará ayuda internacional. A lo largo del día se han multiplicado las muestras de apoyo procedentes de todo el mundo, entre ellas las de la Casa Real de España, del presidente del gobierno de ese país, José Luis Rodríguez Zapatero; del Papa Benedicto XVI; y de los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, y Francia, Nicolas Sarkozy. Los mandatarios de México, Felipe Calderón, de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de Argentina, Néstor Kirchner, de Chile, Michelle Bachelet, de Ecuador, Rafael Correa, y de Colombia, Alvaro Uribe, entre otros, también expresaron su disposición a ayudar a enfrentar los daños provocados por el sismo. El presidente colombiano anunció además que viajará "en las próximas horas" a Lima para expresar su solidaridad al pueblo peruano. Varios aviones partieron hoy desde Lima hacia la zona más afectada con varias toneladas de comida, mantas, tiendas de campaña y medicamentos y su distribución será coordinada desde el área de la catástrofe. El gobernante peruano anunció también la creación de "un puente aéreo con Lima para trasladar a los heridos y facilitar así que no se saturen los hospitales de la zona". En Ica, 300 kilómetros al sur de Lima, se improvisaron desde anoche hospitales de campaña para atender a los heridos en medio de la oscuridad, ya que el movimiento telúrico acabó con el fluido eléctrico. En Chincha 600 presos del penal de Tambo de Mora se fugaron al derrumbarse las paredes del centro penitenciario, de los que hasta el momento sólo han sido capturado 29 de ellos. También se destruyeron los muros de otro presidio de la región de Ica, aunque ningún recluso logró fugarse, según la ministra de Justicia, María Zavala. El fantasma de que la costa peruana fuera golpeada por un tsunami se alejó definitivamente, si bien el fuerte oleaje provocó el desalojo de los habitantes de algunas áreas, como La Punta de El Callao, una zona residencial ubicada en una pequeña península a nivel del mar a las afueras de Lima. Como consecuencia del sismo, la Bolsa de Valores de Lima sufrió un desplome del 6,89 por ciento, la segunda mayor caída del año, mientras el aeropuerto internacional Jorge Chávez de Lima reanudaba su actividad, después de que desde la noche del miércoles se suspendieran todos los vuelos nacionales y algunos internacionales. Desde el terremoto se han sentido en Perú unas 340 réplicas, la última a las 10.29 hora local (15.29 hora GMT), cuya intensidad fue de 5,1 grados en la escala de Richter, según el Instituto Geofísico de Perú).




