Detienen en España a brasileños y colombianos por red de explotación sexual
La Policía española ha detenido en la ciudad de Oviedo a trece personas de nacionalidad brasileña, colombiana y española pertenecientes a una organización criminal dedicada al tráfico de hombres y mujeres para ser explotados sexualmente y al blanqueo de dinero
La Policía española ha detenido en la ciudad de Oviedo a trece personas de nacionalidad brasileña, colombiana y española pertenecientes a una organización criminal dedicada al tráfico de hombres y mujeres para ser explotados sexualmente y al blanqueo de dinero. La investigación que llevó a su detención se prolongó durante nueve meses. Según la Policía, los beneficios que obtenían los detenidos, tras pasar por un procedimiento de blanqueo de capitales, les permitió levantar "un auténtico negocio inmobiliario", con varias posesiones en España y Colombia. Algunas de estas posesiones tenían como fin último ser utilizadas como "casas de citas" para alojar y prostituir a las personas con las que traficaban. La investigación se inició a raíz de las declaraciones prestadas como "testigos protegidos" de varias víctimas que estaban siendo obligadas a prostituirse y que habían conseguido escapar de la red. La captación de personas era realizada en varios países de suramérica. Algunas de estas personas fueron convencidas de viajar a España con la promesa de un empleo, aunque en otros casos eran conscientes de que trabajarían en el mundo de la prostitución, pero en unas condiciones laborales y económicas muy diferentes a las que realmente se encontraron. La organización financiaba los billetes de avión así como cualquier otro gasto derivado del traslado de estas personas. Una vez en España, miembros de la red las trasladaban hasta los pisos de Oviedo donde se les comunicaba que habían sido engañadas y que su verdadera función era la de prostituirse, y a las que ya lo sabían, cuáles iban a ser sus verdaderas condiciones de trabajo. De eso modo comenzaba "el verdadero calvario de estas personas que prácticamente estaban secuestradas, viviendo en condiciones de absoluta miseria y hacinamiento", señaló la Policía. En los registros domiciliarios se encontraron abundantes figuras de vudú y santería utilizados presuntamente para practicar rituales con los que asustaban a las víctimas para que no intentaran huir.




