Inminente ruptura del proceso de paz con los Paramilitares
Voceros de los 59 ex jefes de las autodefensas desmovilizados que están recluidos en la cárcel de Itaguí, Antioquia, manifestaron su intención de romper el proceso de paz con el gobierno nacional aduciendo que incumplieron los pactos.
Voceros de los 59 ex jefes de las autodefensas desmovilizados que están recluidos en la cárcel de Itaguí, Antioquia, manifestaron su intención de romper el proceso de paz con el gobierno nacional aduciendo que incumplieron los pactos. El vocero político de los paramilitares, Ernesto Báez notificó la decisión unilateral de las autodefensas de terminar el proceso, porque según ellos el gobierno les incumplió en muchos compromisos. "Se trata simplemente de dar por terminado un proceso donde no hay confianza, median los engaños, los incumplimientos y no hay compromiso. Esto no puede de ninguna manrea asegurar la paz del país", aseguró Báez en declarciones al noticiero de televisón CM&. Como reacción el gobierno nacional revocó el decreto reglamentario que obligaba a los desmovilizados de las Autodefensas a ratificar su intensión de acogerse a la ley de Justicia y Paz mediante una carta escrita.De esta manera la Fiscalía podrá llamar inmediatamente y sin esperar esta ratificación a los 2700 hombres que voluntariamente se postularon y que están en las diez listas que envió el ministerio del interior al ente acusador.Según conoció Caracol Radio la intensión del gobierno es darle transparencia a la judicialización de paramilitares, permitiendo que sean llamados todos los comandantes que están en Itaguí, pues hasta el momento solo había ratificado su intensión 16 hombres, entre ellos Salvatore Mancuso.Fuentes de la Casa de Nariño afirmaron que el gobierno queda a la espera de que la Fiscalía llame inmediatamente a versión libre a todos los postulados de esta ley, para que comiencen a contar toda la verdad. De los 2700 postulados cerca de 300 se encuentran actualmente en los zonas de ubicación temporal donde se desmovilizaron, 59 están en el cárcel de máxima seguridad de Itaguí el resto están libertad por no tener antecedentes judiciales. El ministro del Interior, Carlos Holguín Sardi, dijo que el gobierno nunca le incumplió sus compromisos a los paramilitares y que fueron estos quienes se pusieron a hacer "cositas que ellos sabían que no podían hacer, y corrieron los riesgos".Sostuvo también que la utilización de la figura de la sedición como delito asociado a las actividades de los paramilitares es uno de sus reclamos, y en eso pueden tener razón. "Dos veces intenté llevarla al Congreso en la ley de Orden Público, pero estábamos en manos de la oposición y no la aceptaron", afirmó al manifestar que la bancada de gobierno no correspondió con el quórum para sacarla adelante.Entre tanto el representante Oscar Arboleda, de la comisión de Paz de la Cámara y de la coalición de gobierno, dijo que el ejecutivo incumplió varios de sus compromisos con los paramilitares. "El proceso de reinserción tiene muchas falencias, no se construyeron las cárceles especiales para los desmovilizados que ofreció el ministro Sabas Pretelt ni se hizo la reglamentación para asimilar la sedición como uno de los delitos de los paras", dijo Arboleda.La OEA advierte que se ahonda la crisis del proceso de paz con las autodefensasTras haber concluido la reunión en la cárcel de alta seguridad de Itagüí, entre los ex jefes paramilitares y delegados del gobierno nacional y de la Iglesia Católica, el jefe de la misión verificadora de la OEA, Sergio Caramagna, advirtió que el proceso de paz con las autodefensas afronta una crisis muy fuerte, y no descartó que los diálogos se congelen unilateralmente por parte de los paramilitares.Luego de la reunión, a la que también asistieron el Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, el obispo de Montería, monseñor Julio César Vidal, y los abogados de los ex comandantes de las autodefensas, Caramagna aseguró que "las cosas son bastante difíciles, hay una crisis muy fuerte, y hay que defender la continuidad del proceso de Justicia y Paz".El jefe de la misión de la OEA, se mostró confiado en que la crisis que afronta el proceso pueda superarse, "porque un rompimiento con Justicia y Paz, podría generar un escenario de impredecibles consecuencias"."En este momento el proceso está en una crisis importante, y estamos junto con el gobierno, monseñor Julio César Vidal y la OEA, buscando la continuidad de los diálogos", agregó.Caramagna no descartó la posibilidad de la suspensión unilateral del proceso, por parte de los ex jefes paramilitares, pero pidió esperar la posición de las autodefensas, después de la reunión con el gobierno, la Iglesia y la OEA




