Heces de vaca originaron el brote bacteriano que mató a 3 personas en EEUU
El estiércol de vacas procedente de un rancho de California originó un brote epidémico de la bacteria e.coli que causó el mes pasado tres muertes y problemas gastrointestinales a más de 200 personas en EEUU.
El estiércol de vacas procedente de un rancho de California originó un brote epidémico de la bacteria e.coli que causó el mes pasado tres muertes y problemas gastrointestinales a más de 200 personas en EEUU. Muestras de tres reses en ese rancho coincidieron con las de la cepa de e.coli 0157:H7 tomadas a pacientes y bolsas plásticas de espinacas vinculadas al brote, dijeron hoy fuentes de la División de Servicios de Prevención del Departamento de Salud de California. El subdirector de esa división, Kevin Reilly, dijo que esta fue la primera vez que se vinculó la bacteria con un rancho específico, que fue ubicado en el valle Salinas de California. El brote había sido relacionado con cuatro granjas de la zona central de ese estado, pero ninguna de ellas tiene ganado en pie o produce espinacas. "Este rancho en particular tiene todo eso", señaló Reilly. La Administración de Fármacos y Alimentos (FDA) había señalado que el brote epidémico que se desató a comienzos del mes pasado estaba vinculado a espinacas contaminadas con la bacteria. La bacteria (Escherichia coli) es generalmente inocua y se alberga en los intestinos animales, incluyendo el hombre. Sin embargo, las autoridades de la salud identificaron en 1982 la cepa e.coli 0157:H7 la cual causa unos 73.000 casos de infección y unas 60 muertes cada año en Estados Unidos. En la mayoría de esos casos la infección se debió a la falta de cocción de carne contaminada. Sin embargo, el estiércol puede contaminar con la bacteria cuando éste forma parte de aguas de regadío en plantaciones de verduras o del fertilizante. "Estamos tratando de determinar la forma en que la espinaca cultivada en el rancho fue contaminada", manifestó Reilly. Los problemas gastrointestinales causados por la bacteria se manifiestan en dolores de cabeza, náuseas, diarreas y vómitos y pueden ser particularmente graves en ancianos y niños o personas aquejadas por otros trastornos de salud.




