Un estudio demuestra que los inmigrantes hispanos aguantan hambre en EEUU
Familias de inmigrantes hispanos asentadas en ciertas zonas del estado de Carolina del Norte pasan hambre literal, según un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Wake Forest.
Familias de inmigrantes hispanos asentadas en ciertas zonas del estado de Carolina del Norte pasan hambre literal, según un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Wake Forest. El informe, que aparecerá en la edición de octubre del "Journal of Nutrition" y elaborado a partir de una encuesta, revela que se registran elevadas tasas de hambre real entre las familias de inmigrantes hispanos residentes en el oeste y este de ese estado, muy por encima del que se produce a nivel nacional. "Aunque en Estados Unidos no hay, relativamente, hambre, hay segmentos de la población latina en Carolina del Norte con tasas más graves que en otras zonas de pobreza tradicional como en las montañas de Appalachia", asegura Sara A. Quandt, responsable principal del informe. Mas del 25 por ciento de los encuestados contestaron que sus hijos no tenían comida suficiente debido a la falta de dinero para comprarla y que muchos de los niños pasan días enteros sin nada que llevarse a la boca. Quandt revela que la experiencia de los inmigrantes hispanos que pasan hambre es muy parecida a las de otros grupos de no inmigrantes pobres, a pesar de que cuentan con trabajos, en general precarios, y ganan algún dinero. "Pero la gran diferencia, y muy significativa, es que muchos de los inmigrantes hispanos no pueden acudir, como último recuros, a los programas federales de ayuda de alimentos", dice Quandt, en referencia al programa del Gobierno conocido como "food stamps", debido a que se encuentran en situación ilegal. De acuerdo con el último censo, se estima que la población hispana en Carolina del Norte supera las 380.000 personas, en su mayoría de origen mexicano.




