López Obrador promete evitar la violencia y Fox pide dejar los caprichos
El líder izquierdista mexicano Andrés Manuel López Obrador se comprometió hoy a no recurrir a la fuerza en su campaña por un nuevo escrutinio electoral, mientras que el presidente de México, Vicente Fox, dijo que la ley no debe estar sujeta a caprichos personales.
El líder izquierdista mexicano Andrés Manuel López Obrador se comprometió hoy a no recurrir a la fuerza en su campaña por un nuevo escrutinio electoral, mientras que el presidente de México, Vicente Fox, dijo que la ley no debe estar sujeta a caprichos personales. "Este es un movimiento pacífico y nosotros no vamos a recurrir a la fuerza entre otras cosas porque tenemos la razón", dijo López Obrador en una asamblea informativa con sus seguidores en el Zócalo capitalino. López Obrador, que afirma haber sido víctima de un fraude en las elecciones presidenciales del pasado 2 de julio, manifestó su respeto por el Ejército mexicano, que -dijo- es una institución para la defensa de la soberanía nacional y no debe ser utilizado para "suplir la incapacidad de los gobiernos civiles mucho menos, para reprimir al pueblo". "El ejercito no puede ser utilizado para reprimir a quienes luchan por la libertad, justicia y democracia (...) se equivocan nosotros no vamos a dar ningún motivo, no les vamos a dar gusto que utilicen las tanquetas", insistió el líder de la coalición Por el bien de todos. La presencia de campamentos izquierdistas en el Zócalo, principal plaza pública del país, ha desatado expectativas sobre qué va a suceder el 15 y 16 de septiembre cuando en ese lugar se celebren, primero, una fiesta popular y al día siguiente una desfile militar, ambos encabezados por el presidente Fox. Además, está programado que el 1 de septiembre Fox rinda su sexto y último informe de Gobierno en el Congreso, que se encuentra resguardado por policías y militares en prevención de manifestaciones izquierdistas. En alusión a la campaña de resistencia pacífica de López Obrador, que busca que se cuenten de nuevo todos los votos emitidos el pasado 2 de julio, Fox dijo hoy que "nadie puede conculcar los derechos de los demás" ni tampoco "imponer sus puntos de vista por la fuerza". Señaló que la ley debe estar "al servicio de la sociedad" y no sujeta "a caprichos e intereses personales". A su vez, el candidato presidencial del Partido Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón, ganador de los comicios según el recuento oficial, convocó a sus adversarios a superar las discrepancias y buscar la concordia. "Integraremos un gobierno de unidad nacional, plural e incluyente. Es el tiempo de los acuerdos", afirmó Calderón, quien obtuvo 243.983 votos más que López Obrador el pasado 2 de julio, según el recuento del Instituto Federal Electoral, resultado que debe ser ratificado por el Tribunal Electoral. Por otra parte, un grupo de personalidades políticas y sociales solicitó con el apoyo de más de 15.000 firmas que la Suprema Corte de México investigue presuntas "violaciones del voto público" en las elecciones del pasado 2 de julio. Esta solicitud se da después de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) efectuase un nuevo recuento del 9 por ciento de los 41 millones de votos emitidos el 2 de julio. El grupo ciudadano apeló al artículo 97 de la Constitución para que la Corte Suprema investigue de oficio cualquier violación del voto público. Por su parte, un grupo de observadores estadounidenses de Global Exchange se sumó a la petición de la izquierda para que el TEPJF ordene un recuento total de los votos para legitimar al nuevo presidente de México. La ONG dijo que un nuevo escrutinio sería "un elemento suficiente para acabar con las dudas y las nuevas controversias" postelectorales generadas en el país. El TEPJF está analizando la validez de la pasada elección presidencial del 2 de julio, la más reñida de la historia política reciente en México, y tiene de plazo hasta el 6 de septiembre para decidir sobre su validez y declarar al ganador. La situación ha provocado una fuerte crispación social, con manifestaciones de izquierdistas que bloquean desde hace más de dos semanas céntricas avenidas de la ciudad de México y toman por varias horas las entradas a sucursales bancarias y edificios públicos.




