Seis de cada 10 nacionales han llegado como "coyotes" a Venezuela
Un creciente tráfico de indocumentados por el desierto de la Guajira desde Colombia hacia Venezuela, como el que ocurre en la frontera entre Estados Unidos y México, quedó al descubierto tras el testimonio de varias personas que usaron esta vía para llegar a ciudades como Maracaibo y Caracas, hacinados en camionetas como "coyotes".
Un creciente tráfico de indocumentados por el desierto de la Guajira desde Colombia hacia Venezuela, como el que ocurre en la frontera entre Estados Unidos y México, quedó al descubierto tras el testimonio de varias personas que usaron esta vía para llegar a ciudades como Maracaibo y Caracas, hacinados en camionetas como "coyotes".De acuerdo a los reportes de los indocumentados colombianos residentes en la capital venezolana, en la frontera entre la Guajira y el estado Zulia operarían una decena de bandas dedicadas a esta actividad, cada una de las cuales pasa entre 8 y 10 personas al día, aprovechando la soledad de un área en donde también es común el tráfico de todo tipo de mercancías y droga.Este es un fenómeno que se inicia en cualquier ciudad de la costa atlántica colombiana, pero particularmente en Barranquilla y Maicao, en donde redes dedicadas a este oficio contactan a quienes desean viajar a Venezuela, y escogen los terminales de transporte como sitios de operación.Nicolás Mendoza, un colombiano que llegó a Venezuela por ese medio relató a Caracol Radio parte del viaje al que se someten: "una vez hechos los contactos, pues nos reunieron en casas particulares en Maicao, en la Guajira, para efectuar el operativo".Cada uno de los clientes llega a pagar hasta $ 160 mil pesos por pasar al otro de la frontera sin pasaporte ni visado.Caracol Radio pudo establecer que una vez está listo el cupo de 10 personas, éstas son embarcadas en pequeñas camionetas que surcan el desierto por trochas, bajo la orientación de miembros de la comunidad Wayuu, que conocen los sitios exactos en donde se ubican las alcabalas de la guardia nacional y de la Onidex, el servicio de extranjería venezolano.El diputado William Querales, miembro de la comisión de fronteras de la Asamblea Nacional Venezolana señaló que esas bandas delincuenciales podrían actuar en complicidad con funcionarios corruptos de los organismos encargados de la custodia de la línea divisoria.Los colombianos que logran cruzar la frontera son dejados en un punto llamado La Matera, cerca a Maracaibo.Aunque no se conocen casos de personas muertas o heridas en este tipo de expediciones, como sí acontece en el denominado "hueco" de la frontera entre México y Estados Unidos, los colombianos denuncian que son víctimas del robo de sus pertenencias y que corren el riesgo de perder la poca plata que llevan si la Guardia Nacional sorprende a las caravanas de indocumentados.Esta modalidad de tránsito binacional se conoce como los "caminos verdes" y se calcula que de 10 colombianos que se hallan en Venezuela unos 6 han llegado de esta manera.Para José Albornoz, diputado del oficialista Movimiento Patria Para Todos, "esta situación acontece porque es difícil custodiar una frontera de más de 2000 kilómetros". Frente a esta realidad, plantea trabajar de manera bilateral para frenar el trafico de personas por los denominados "Caminos Verdes".




