Médicos serbios participan en la autopsia a Milosevic para disipar dudas sobre su muerte
Médicos holandeses realizarán hoy en La Haya la autopsia al cadáver del ex presidente serbio Slobodan Milosevic en presencia de dos patólogos serbios y al parecer uno ruso. La fiscal jefe del TPIY, Carla del Ponte, no ha descartado la posibilidad de que Milosevic se suicidara, aunque, ha indicado, "hay que esperar los resultados de la autopsia".
Médicos holandeses realizarán hoy en La Haya la autopsia al cadáver del ex presidente serbio Slobodan Milosevic en presencia de dos patólogos serbios y al parecer uno ruso. La presencia de los médicos serbios busca disipar cualquier duda sobre las causas de la muerte del ex dictador, presumiblemente por motivos naturales. Familiares y seguidores de Milosevic, así como su abogado, aseguran que éste fue envenenado en la cárcel del tribunal de la ONU. La fiscal jefe del TPIY, Carla del Ponte, no ha descartado la posibilidad de que Milosevic se suicidara, aunque, ha indicado, "hay que esperar los resultados de la autopsia".El cuerpo sin vida de Milosevic, que fue hallado muerto ayer en su celda de las dependencias del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPI-Y) en Scheveningen (La Haya), fue trasladado anoche al centro forense situado a las afueras de esa ciudad holandesa, según ha informado el portavoz del TPI-Y Christian Chartier.Chartier ha dicho que es "muy probable" que en la autopsia esté presente también un patólogo ruso, en respuesta a una petición del asesor jurídico de la familia de Milosevic, Zdenko Tomasic. "El TPI-Y no tiene ninguna razón para temer los resultados de la autopsia, que incluye un examen toxicológico", ha señalado Chartier, en referencia a las sospechas expresadas por familiares y defensores de Milosevic, además de por su abogado, Zdenko Tomanovic, de que el ex dictador fue envenenado.Milosevic, que llevaba cinco años encarcelado en La Haya, donde desde febrero de 2002 era juzgado por genocidio y crímenes de guerra y contra la humanidad en Croacia, Bosnia-Herzegovina y Kosovo, sufría hipertensión crónica y problemas cardíacos que obligaron a suspender el juicio en una veintena de ocasiones. Su viuda, Mira Markovic, y su hermano Borislav, que residen en Moscú, han responsabilizado al TPI-Y de su muerte por no acceder a su petición en febrero pasado de ser trasladado a un centro cardiológico moscovita. El TPI-Y ha rechazado tener cualquier responsabilidad y ha afirmado que el ex presidente recibía todos los cuidados necesarios en Holanda.El Gobierno del primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, que en octubre de 2000 encabezó la revuelta popular que desalojó del poder a Milosevic tras su intento de manipulación electoral, emitió ayer un comunicado escrito en un lenguaje muy medido en el que pide "un informe detallado de este acontecimiento trágico".El asesor jurídico de la familia de Milosevic solicitó ayer la presencia de patólogos rusos en la autopsia después de que el TPI-Y rechazara que ésta fuera llevada a cabo en Moscú. Zdenko Tomasic dijo que vio al ex dirigente yugoslavo por última vez el viernes y que éste le comunicó que temía que le estuvieran envenenando en la prisión.Muerte natural o suicidioLa fiscal jefe del TPI-Y, Carla del Ponte, no ha descartado hoy la posibilidad de que el ex presidente yugoslavo se suicidara, aunque ha dicho que "hay que esperar los resultados de la autopsia", que podrían conocerse hoy o mañana. "Por supuesto, es una posibilidad", ha respondido Del Ponte al ser preguntada en rueda de prensa sobre un posible suicidio de Milosevic, ya que, ha agregado, "hay dos alternativas: muerte natural o suicidio".Carla del Ponte ha declarado además que la muerte de Milosevic hace más urgente la entrega al tribunal de la ONU de los fugitivos serbobosnios Ratko Mladic y Radovan Karadzic. "Ahora más que nunca espero que Serbia y Montenegro detenga y transfiera a La Haya lo antes posible a (los líderes civil y militar serbobosnios) Ratko Mladic y Radovan Karadzic", ha afirmado.Karadzic y Mladic son considerados los principales responsables del asedio a Sarajevo durante la guerra de Bosnia (1992-1995) y de la masacre de 8.000 hombres musulmanes en el enclave de Srebrenica en julio de 1995. Milosevic, que dirigió Yugoslavia y Serbia con mano de hierro entre 1989 y 2000, atizó el nacionalismo serbio con sus ideas de una Gran Serbia, que desembocaron en cuatro guerras que acabaron con la antigua Yugoslavia y causaron 250.000 muertos y millones de refugiados.




