Irán, Irak y la economía interna, son los protagonistas en el discurso dobre el Estado de la Unión de Bush
El presidente de EEUU, George W. Bush, presenta hoy su programa de gobierno para este año en su discurso sobre el Estado de la Unión, que le llega en un momento de baja popularidad y con unas elecciones legislativas en el horizonte.
El presidente de EEUU, George W. Bush, presenta hoy su programa de gobierno para este año en su discurso sobre el Estado de la Unión, que le llega en un momento de baja popularidad y con unas elecciones legislativas en el horizonte. Para Bush, este discurso, que ha pasado por dos docenas de borradores antes de llegar a su versión definitiva y que tiene una duración de 38 minutos, sin contar aplausos, es clave. Esta comparecencia a las 21.00 horas locales ante una sesión conjunta de las dos cámaras del Congreso le da la oportunidad de cerrar definitivamente un 2005 en el que se vio acosado por la guerra en Irak, escándalos de corrupción en su partido y la mala gestión del huracán "Katrina", entre otros asuntos. Una buena acogida de sus propuestas le permitiría también recuperar la iniciativa en un año que se anticipa, cuanto menos, complicado, ante las elecciones del próximo 7 de noviembre en el Congreso, donde buena parte de los legisladores republicanos que le apoyan se juegan el escaño. Pero Bush también sabe que, precisamente por eso, no puede presentar propuestas demasiado atrevidas que vayan a encontrar la mínima posibilidad de controversia entre los republicanos. Ello hace que su discurso vaya a estar centrado, a diferencia de otros años, en cuestiones internas y contenga más declaraciones de principio optimistas que medidas concretas. En el terreno internacional no parece que vaya a haber sorpresas. Bush mismo ya ha adelantado que hablará de Irán y de su programa nuclear y enviará un mensaje de aliento a la población de ese país que quiere reformas democráticas. El presidente de EEUU también se referirá a la situación en Oriente Medio tras la victoria del grupo radical Hamás en las elecciones palestinas, y repetirá su llamamiento a esa organización para que renuncie a la violencia y reconozca a Israel. El otro núcleo del apartado internacional del discurso corresponderá a la guerra en Irak, que ha costado a Bush buena parte del desgaste sufrido a lo largo de 2005. El presidente quiere lanzar un mensaje de optimismo sobre los avances obtenidos en el país árabe y hará hincapié en el éxito de las elecciones del pasado diciembre. En una entrevista que emitió la cadena CBS News el domingo, el presidente culpó de la baja popularidad de la guerra a las imágenes de violencia y opinó que es necesario difundir entre los ciudadanos los avances en Irak, de los que a su juicio no se informa lo suficiente. Como se ha hecho habitual, Bush también aludirá a la lucha contra el terrorismo y, en este sentido, repetirá su enérgica defensa del polémico programa de escuchas a comunicaciones entre EEUU y el extranjero sin autorización judicial que aprobó tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. En el ámbito nacional, el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, ha asegurado que Bush presentará "cuatro propuestas" en su discurso, que procederá inmediatamente a promover en una gira y una serie de discursos por todo el país. El presidente no perderá el tiempo y el primero de ellos tendrá lugar mañana mismo, en Nashville (Tennessee). Aunque McClellan no ha querido desvelar el contenido de esas cuatro propuestas, a la espera de que Bush pronuncie su discurso, sí se sabe que al menos una de ellas hará referencia al sistema sanitario y tiene como objetivo intentar reducir sus costes galopantes. El presidente se referirá también a los altos costes de la energía -uno de los asuntos que más preocupa a los estadounidenses- y a la dependencia del país de fuentes extranjeras. Bush propone como alternativa el desarrollo de nuevas tecnologías, como el consumo del etanol. Bush quiere asimismo proponer iniciativas que permitan garantizar la competitividad de las empresas estadounidenses. En sus últimas intervenciones, ha querido destacar la buena marcha de la economía, aunque el pasado viernes se dio a conocer que el Producto interior Bruto (PIB) sólo subió un 1,1 por ciento el último trimestre de 2005, el crecimiento más bajo de los últimos cinco años.




