Comercializarán en España los primeros caramelos de gin-tonic del mundo
Un hostelero de San Sebastián (norte de España) ha conseguido idear la fórmula para elaborar los primeros caramelos de gin-tonic del mundo, que serán comercializados próximamente a través de internet.
Un hostelero de San Sebastián (norte de España) ha conseguido idear la fórmula para elaborar los primeros caramelos de gin-tonic del mundo, que serán comercializados próximamente a través de internet. Paul Bordonaba, padre de esta receta secreta, explicó el laborioso proceso de creación de estos dulces, que incluyó numerosos intentos infructuosos que dieron como único resultado el achicharramiento de varias cazuelas. Pese a todo, Bordonaba no cejó en su empeño de elaborar los primeros caramelos de gin-tonic del planeta e inició sus investigaciones en el extenso mundo de las golosinas. Recordó que todo comenzó un buen día a finales de 2004 cuando estaba en la barra del bar "El Museo del Whisky", que regenta en esta ciudad junto a su hermana Betty. Un cliente pidió el famoso combinado de tónica y ginebra, lo revolvió con un chupachups y después se lo metió en la boca para saborearlo, proceso que sirvió de inspiración para este hostelero que automáticamente preguntó en voz alta si existían los caramelos de gin-tonic. "Menuda tontería", fue la respuesta que obtuvo Bordonaba, quien hizo caso omiso a los comentarios e inició su proceso creativo que recogió paso por paso en un cuaderno al que, según dijo, ya no le quedan hojas. El experimento tuvo unos orígenes un tanto rudimentarios, aunque Bordonaba lo perfeccionó paulatinamente gracias a las indicaciones que recibió también de la empresa de dulces Reineta. "Ellos me recomendaron que untara el fondo de las cazuelas con limón" para evitar que se pegara el mejunje, relató este emprendedor, que descubrió poco a poco otros pasos necesarios como incorporar a la mezcla raíces de naranja o elaborar por separado una esencia. Finalmente, Bordonaba consiguió su objetivo y se dirigió a la compañía Reineta, donde encargó 100 kilos de caramelos, a los que se suma ahora un segundo pedido de 315. Estas golosinas sin azúcar son de color blanco, tienen forma de cubito de hielo, se distribuyen por parejas en paquetes transparentes y se comercializarán en breve a través de la web de este bar (http://bordonaba.com), donde ya se han repartido los primeros caramelos entre sus clientes. Bordonaba comentó que se trata de un producto dirigido a los hosteleros para que tengan un "detalle bonito" con sus clientes gracias a estos dulces con los que, según comentó, "no pretende hacer negocio", sino saciar su vena creativa que le ha llevado a embarcarse en proyectos variopintos con los que consiguió en 1995 un récord Guinness al contar con la coctelera más pequeña del mundo. Este bar de San Sebastián alberga además en sus paredes una de las colecciones más importantes del mundo dedicada al whisky, que está integrada por unas 3.400 botellas, entre las que figuran auténticas joyas de Japón, Argentina, México, Kenia o Malawi. Entre los planes de futuro de Bordonaba figura elaborar un caramelo de whisky con un "toque especial",que, quizás podría ser bebido y para cuya elaboración está en contacto con un grupo de científicos que estudia la viabilidad de este producto, del que, de momento, no quiso adelantar más detalles.




