OMS dice que no hay evidencia de transmisión gripe aviar entre humanos
El brote epidémico de gripe aviar en humanos que se registra en Turquía sigue el mismo patrón observado en los países infectados del sudeste asiático y no existen evidencias que apunten a una transmisión entre personas, afirmó hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El brote epidémico de gripe aviar en humanos que se registra en Turquía sigue el mismo patrón observado en los países infectados del sudeste asiático y no existen evidencias que apunten a una transmisión entre personas, afirmó hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS). "No hay elementos para suponer que estamos ante casos de transmisión entre humanos", afirmó Guenael Rodier, jefe del equipo enviado por la organización sanitaria a Turquía, donde se han confirmado 14 casos de esa enfermedad, de los cuales dos han fallecido. En las circunstancias actuales, precisó el especialista, la OMS no considera necesario que se emita una advertencia a potenciales viajeros que se dirijan a ese país. No obstante, en una conferencia telefónica desde Ankara, Rodier aclaró que las investigaciones no han hecho más que empezar y que, tras dos días de trabajo, sólo es posible ofrecer conclusiones preliminares. El equipo de la OMS se ha dividido en dos grupos, uno de los cuales se encuentra en la provincia de Van, donde empezó el brote y se encuentran hospitalizados la mayoría de enfermos y personas sospechosas de haber contraído la variante H5N1 del virus de la gripe aviar, la forma más peligrosa para los humanos. El segundo grupo se ha instalado en Ankara, desde donde coordina estrechamente con las autoridades sanitarias turcas, que han mostrado "una gran apertura y comprenden que este brote no sólo tiene implicaciones locales y nacionales, sino globales", mencionó el experto. A ese respecto, confesó el temor de la OMS y de la comunidad internacional de que se produzca en Turquía "una combinación del virus de la gripe estacional y de la aviar", una probabilidad que crece con el aumento del número de personas infectadas por la enfermedad de origen animal. Sobre la hipótesis que se maneja en algunos círculos científicos en relación a que la rápida propagación de la gripe aviar en humanos se debería a un cambio en el patrón de transmisión del virus, Rodier indicó que "todavía es muy pronto" para sacar conclusiones de ese tipo y que para saberlo será necesario comparar datos clínicos. Esto podrá hacerse una vez que se logre aislar el virus en las pruebas de laboratorio para establecer si es el mismo o difiere del que afectó el sudeste asiático, explicó. Para el científico, la rápida propagación geográfica de la enfermedad en Turquía "no es sorprendente", pues corresponde exactamente a los lugares donde las aves han sido infectadas. La OMS intentará determinar si hay nuevos comportamientos de riesgo, distintos a los que se han observado en los países asiáticos infectados, que favorecen la transmisión del mal. Acerca de la posibilidad de que existan casos de personas infectadas pero que no presentan los síntomas de la gripe, como también se ha especulado, Rodier dijo que eso sólo podrá saberse a partir de exámenes serológicos entre la población de las áreas contaminadas. El hecho de que la mayor parte de las víctimas de la gripe aviar sean niños se debe a su menor inmunidad, así como a que son más propensos a los comportamientos de alto riesgo, particularmente en la zonas rurales donde suelen estar en estrecho contacto con las aves domésticas, añadió. Preguntado sobre el riesgo de que el brote epidémico llegue a los países vecinos de Turquía -entre ellos Siria, Irán e Irak, Rodier declaró que eso dependerá "directamente de la propagación de la epizootia a esos países".




