Todo Irak estará bajo toque de queda durante comicios del jueves
El Ministerio iraquí de Interior anunció hoy, domingo, una serie de medidas para garantizar la seguridad durante las elecciones legislativas del próximo jueves, que incluyen el cierre de fronteras y la imposición de un toque de queda en todo el país
El Ministerio iraquí de Interior anunció hoy, domingo, una serie de medidas para garantizar la seguridad durante las elecciones legislativas del próximo jueves, que incluyen el cierre de fronteras y la imposición de un toque de queda en todo el país. "A partir del martes 13, que es fiesta en Irak, estará en vigor un toque de queda desde las 22:00 horas local (19:00 GMT) hasta la 6:00 de la mañana del día siguiente", informó a los periodistas el ministro iraquí de Interior, Bayan Yaber. El responsable indicó que durante este espacio de tiempo, que durará hasta el viernes 16, nadie podrá llevar armas, ni siquiera aquellos ciudadanos que tengan permiso para ello. Además, los desplazamientos entre las ciudades iraquíes quedarán restringidos, agregó. Yaber confirmó, asimismo, que todas las fronteras del país permanecerán cerradas hasta el próximo 30 de diciembre, al igual que los aeropuertos, con la única excepción de los transportes de mercancías que obtengan un permiso especial. La frontera con Siria, país al que se acusa de facilitar la entrada de extremistas islámicos en Irak, está cerrada por las mismas razones desde el pasado 2 de diciembre. El ministro iraquí indicó, asimismo, que una dotación especial de las fuerzas de elite iraquíes bautizada "hurriya" (libertad) se desplegará en la ciudad rebelde de Ramadi para mantener la seguridad durante los comicios. El general Adnan Zabit, comandante de las Fuerzas Especiales iraquíes, detalló, por su parte, que entre 7.000 y 8.000 miembros de unidades de elite serán destacados en Bagdad y otras ciudades del país para garantizar la seguridad en los colegios electorales. Zabit apeló a los ciudadanos a cooperar con estas tropas y acabar así con cualquier intento terrorista de sabotear las elecciones, ya que la Policía y el Ejército iraquíes, por sí mismos, no tienen suficiente capacidad sin la colaboración ciudadana. El próximo jueves, los iraquíes acudirán por tercera vez a las urnas para elegir el nuevo Parlamento, que pondrá término al proceso de transición diseñado por Estados Unidos tras derrocar al ex presidente Sadam Husein. El pasado 30 de enero, los iraquíes eligieron una Asamblea de transición de la que emanó una Constitución refrendada en referéndum el pasado octubre. Ambas convocatorias electorales contaron con el boicot de la comunidad suní, minoritaria en el país.




