El Gobierno británico pide calma tras el hallazgo de gripe aviar en un loro
El Gobierno británico ha pedido calma después de que un loro muerto en cuarentena fuera diagnosticado con la gripe aviar, mientras investiga si la cepa del virus que portaba es la H5N1, que podría mutar para transmitirse entre humanos. Según la veterinaria jefe, Debbie Reynolds, y destacados expertos del país, no existe por el momento motivo de alarma, ya que el único caso detectado estaba aislado, lo que elimina el riesgo de propagación del virus.
El Gobierno británico ha pedido calma después de que un loro muerto en cuarentena fuera diagnosticado con la gripe aviar, mientras investiga si la cepa del virus que portaba es la H5N1, que podría mutar para transmitirse entre humanos. Según la veterinaria jefe, Debbie Reynolds, y destacados expertos del país, no existe por el momento motivo de alarma, ya que el único caso detectado estaba aislado, lo que elimina el riesgo de propagación del virus. El Gobierno británico ha subrayado que, por ese motivo, Gran Bretaña sigue estando "fuera de la zona de riesgo" de la enfermedad, como también ha confirmado la Comisión Europea. El loro, procedente de Surinam, en el noreste de Sudamérica, era portador del "altamente patógeno" virus H5, pero no se sabe aún "el tipo de "N", informó Reynolds. La variante H5N1, que ha aparecido ya en Turquía, Rusia, Rumanía y posiblemente Croacia, es la más virulenta y ha causado 60 muertes en el sudeste asiático desde que en 2003 se detectó el primer caso de gripe aviar. Los resultados de los análisis se conocerán "en unos días", dijo la veterinaria jefe, quien explicó que la cámara donde se hallaba el ave "ha sido desinfectada" y se han administrado antivirales a las personas que la trataron. El loro murió hace tres días mientras estaba en cuarentena antes de ser autorizado su ingreso al Reino Unido. Formaba parte de una remesa de 148 ejemplares llegada el pasado 16 de septiembre junto con otras 216 aves salvajes procedentes de Taiwán, las cuales han tenido que ser sacrificadas. El profesor Colin Blakemore, director del Consejo británico de Investigación Médica, aseguró hoy que el caso del loro no es motivo de excesiva preocupación porque se detectó en cuarentena y no entre aves migratorias que habrían acelerado la propagación del virus. "Los pájaros en cuarentena no están en contacto con las aves de granja, que es el foco potencial de la enfermedad más preocupante", declaró el profesor Blakemore a la cadena pública BBC. Blakemore encabezará este domingo una expedición de expertos británicos al sudeste asiático para ver cómo ha evolucionado allí la enfermedad, con el objetivo de recabar datos para atajar una posible pandemia. Los científicos contactarán con las autoridades médicas de Hong Kong, Vietnam y China para ver, entre otras cosas, qué seguimiento se ha hecho de las personas que sobrevivieron a la dolencia. Por otra parte, la Real sociedad protectora de animales del Reino Unido (RSPCA, siglas en inglés) pidió hoy a la Comisión Europea (CE) que prohíba la importación de aves salvajes para prevenir una pandemia de gripe aviar en el continente. David Bowles, director de relaciones exteriores de la RSPCA, argumentó que la Unión Europea (UE) no puede garantizar que los países exportadores aplican los controles sanitarios adecuados. Sin embargo, la CE sostiene que, si se prohíbe el comercio de aves de compañía con países como Surinam o Taiwán, podría aumentar el tráfico ilegal de especies. El Gobierno británico ha adoptado un plan de contingencia en caso de transmisión del virus entre humanos, que incluye la compra de más de 11 millones de antivirales y contratos con farmacéuticas para que desarrollen una vacuna tan pronto como se detecte el tipo de virus causante de la infección. Además, prevé la prohibición de actos públicos como conciertos y partidos de fútbol.




