El Gobierno británico acelera las medidas contra los que incitan el terrorismo
El Gobierno británico quiere reforzar lo antes posible las medidas inmigratorias para denegar el ingreso al Reino Unido de quienes inciten o glorifiquen actos terroristas, en respuesta a los atentados de Londres
El Gobierno británico quiere reforzar lo antes posible las medidas inmigratorias para denegar el ingreso al Reino Unido de quienes inciten o glorifiquen actos terroristas, en respuesta a los atentados de Londres. Fuentes oficiales indicaron hoy que hay interés en que se acelere la entrada en vigor de las nuevas medidas, que pueden afectar al clérigo islámico Omar Bakri Mohammed, líder espiritual del grupo "Al Muhajiroun", que se marchó el pasado sábado a Beirut y espera volver al país en cuatro semanas, según él mismo afirmó. Sin embargo, los comentaristas creen que Mohammed, de origen sirio, salió del país por temor a ser condenado bajo las nuevas medidas antiterroristas que estudia el Gobierno. La semana pasada, el ministerio de Interior inició un proceso de consultas de dos semanas sobre la posibilidad de ampliar las facultades del ministro para deportar o denegar el ingreso al Reino Unido de extranjeros que justifiquen o apoyen actos terroristas. En la lista de esos "comportamientos no aceptables", como se refiere el Gobierno, figuran la de fomentar, justificar o glorificar el terrorismo o incitar al odio. Actualmente, el titular de Interior, Charles Clarke, puede impedir la entrada de extranjeros por razones de seguridad nacional, pero el Gobierno quiere ampliar aún más esas facultades. Clarke no necesita pasar legislación para contar con esos poderes, sino que puede introducirlos dentro de las actuales reglas en materia de inmigración y una vez terminado ese período de consultas de dos semanas con políticos de la oposición británica. De introducirse las nuevas medidas en pocas semanas, éstas afectarían directamente a Bakri, de 47 años, pues entrarían en vigor antes de que el clérigo vuelva al Reino Unido. Bakri, al que la policía ha investigado por sus supuestos discursos incendiarios pero nunca acusado de nada, vive en el Reino Unido tras ser expulsado de Arabia Saudí en 1985 por extremista. Las nuevas medidas que analiza el Gobierno son en respuesta a la actual amenaza terrorista tras los atentados del 7 y el 21 de julio contra la red de transporte de Londres. En tal sentido, el líder conservador y jefe de la oposición británica, Michael Howard, ha advertido que los jueces pueden poner en peligro la seguridad del Reino Unido si se oponen a las nuevas medidas antiterroristas. En un artículo escrito y publicado hoy, miércoles, en el periódico "The Daily Telegraph", Howard pidió a los magistrados que no se opongan a los deseos del Parlamento. Según el líder "tory", es labor de los diputados alcanzar un equilibrio entre las nuevas medidas antiterroristas y los derechos humanos de los sospechosos terroristas. Howard considera que la Justicia, el Gobierno y los partidos de la oposición tienen un deber a la hora de combatir la amenaza terrorista que vive el país. En los ataques del 7-J contra tres trenes del metro y un autobús, 56 personas perdieron la vida y 700 resultaron heridos, mientras que en los del 21-J, también contra el metro y un autobús, no hubo víctimas porque sólo explotaron los detonadores y no las bombas. La policía no ha descartado que otras células terroristas intenten perpetrar más atentados en el Reino Unido. En ese sentido, el comisario de la Policía de la City, James Hart, dijo que un ataque terrorista contra el centro financiero de Londres es una cuestión de tiempo. En declaraciones al periódico "Financial Times" Hart dijo que se han llevado a cabo varias "tareas de reconocimiento hostiles" en el centro financiero desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos. "Cada exitoso grupo terrorista observa antes su blanco. No hay duda de que hemos estado sujetos a esas tareas de reconocimiento", añadió el comisario.




