La casa natal de Benedicto XVI será un museo
La casa natal de Joseph Ratzinger en la localidad bávara de Marktl am Inn se convertirá en un museo del papa Benedicto XVI, de acuerdo con el ejemplo marcado en la población polaca de Wadowice con su antecesor, Juan Pablo II
La casa natal de Joseph Ratzinger en la localidad bávara de Marktl am Inn se convertirá en un museo del papa Benedicto XVI, de acuerdo con el ejemplo marcado en la población polaca de Wadowice con su antecesor, Juan Pablo II. El alcalde de esa pequeña población de la Alta Baviera, Hubert Gschwendtner, informó hoy de que su consistorio ha aprobado la adscripción del inmueble para ese destino, para que los potenciales inversores futuros le den esa finalidad. Según Gschwendtner, se espera que el museo sea de gestión pública, aunque ese aspecto está condicionado aún a la venta del inmueble. La propietaria de la casa, Claudia Dandl, dio a conocer hace unas semanas su intención de vender el inmueble, harta de las invasiones de turistas que merodean por el lugar desde que el cardenal Ratzinger se convirtió en el papa Benedicto XVI, el pasado abril. El ayuntamiento de Marktl am Inn tiene una opción de compra sobre el inmueble y fuentes de la comunidad expresaron al conocer la decisión de Dandl la intención de convertirla en museo. Ratzinger nació en ese lugar el 16 de abril de 1927 y, desde su elección como sucesor de Wojtyla, la pequeña población, de 2.700 almas, se ha convertido en lugar de peregrinaje de creyentes y turistas de toda condición. La población ha asumido con orgullo esa nueva dimensión y algunos comercios han sacado ya provecho de ello, con la venta de dulces y especialidades preferidas de Ratzinger, asimismo a imagen de los pastelitos de crema que se ofrecen en Wadowice, los preferidos de Wojtyla. Dandl adquirió hace seis años la casa, construida en 1745 y bajo protección del patrimonio, con intención de vivir ahí tranquilamente con sus dos hijos. Sus planes se fueron al traste, puesto que muchos peregrinos o simples curiosos acuden a Marktl con la pretensión de visitar el interior de la casa, ignorando que no se trata de un museo. El negocio en torno a las pasadas pertenencias del papa quedó ya da manifiesto al ponerse a la venta por Internet un automóvil Volkswagen Golf que había estado a nombre de Ratzinger, a pesar de que no tiene licencia de conducir. Un casino de EEUU pagó 190.000 euros por ese utilitario de segunda mano, que su feliz propietario, de 21 años, había comprado por una décima parte de esa cantidad, seis meses atrás.



