Son ya 90 las víctimas mortales y más de 150 heridos en los atentados de Sharm el Sheij
Los atentados de la pasada madrugada en la ciudad de Sharm el Sheij, en la península del Sinaí, ya han dejado 90 muertos y más de 150 heridos, según fuentes médicas y policiales. Los atentados conmovieron a la comunidad internacional, provocó una condena rotunda y el apoyo diplomático al Gobierno de Egipto
Los atentados de la pasada madrugada en la ciudad de Sharm el Sheij, en la península del Sinaí, ya han dejado 90 muertos y más de 150 heridos, según fuentes médicas y policiales. Las mismas fuentes indicaron que entre las víctimas mortales hay 21 policías egipcios, cuatro de ellos oficiales, y confirmaron que al menos 17 heridos, doce de ellos turistas extranjeros, han sido trasladados a hospitales de El Cairo. Entre las víctimas mortales hay sólo siete turistas extranjeros, reiteraron las fuentes, aunque reconocieron que varios cadáveres aún siguen sin identificar. De acuerdo con las fuentes policiales, en dos de los tres atentados registrados hoy se utilizaron dos camionetas cargadas con explosivos; el primero de ellos ocurrió poco después de la una de la pasada madrugada y tuvo como blanco el mercado antiguo de Sharm. El segundo fue dirigido, pocos minutos más tarde, contra el hotel Ghazala Gardens. Una tercera explosión se produjo, unos diez minutos después, en un aparcamiento en el barrio moderno de Naama Bay, uno de los lugares más atractivos y conocido por sus hoteles de lujo. En este tercer atentado un hombre arrojó una maleta cargada con explosivos al verse rodeado por un grupo de policías, lo que causó la muerte de 21 de ellos. Según las fuentes, el terrorista que tiró la maleta no tenía, al parecer, como blanco el aparcamiento, sino varios casinos ubicados a unos 400 metros de éste y frecuentados por turistas árabes y extranjeros. Algunas fuentes policiales revelaron que las autoridades tenían informaciones desde hace cuatro días de que "algo iba a ocurrir", por lo que reforzaron la seguridad en Sharm el Sheij, y establecieron puestos de control adicionales en todas las carreteras que conducen a la ciudad, a unos 500 kilómetros al este de El Cairo. Tras los ataques, los primeros en Sharm el Sheij y los peores en la historia moderna de Egipto, las autoridades adoptaron medidas de seguridad sin precedentes en todo el país, especialmente en los aeropuertos y los puestos fronterizos. Además, emprendieron una amplia operación de "peinado" en el Sinaí en un intento de detener a supuestos implicados en los atentados, que se produjeron un día antes de que un tribunal de la seguridad del Estado reanude el juicio contra tres egipcios en relación con los ataques de octubre pasado en Taba. Aquellos ataques, en los que murieron 34 personas, en su mayoría egipcios e israelíes, fueron reivindicados, al igual que los de hoy, por la llamada "Organización Al Qaeda en El Sham (Siria) y Al Kinana (Egipto), Brigadas del mártir Abdula Azam" en un comunicado en Internet, cuya veracidad no ha podido ser confirmada. El ministro de Interior, general Habib al Adely, no excluyó una posible relación entre los atentado de hoy y los de Taba, que entonces fueron atribuidos a un comando de beduinos egipcios dirigidos por un palestino que murió en aquellos hechos, al tiempo que descartó cualquier relación con los recientes ataques de Londres.Los ataques conmueven a la comunidad internacional Los atentados contra instalaciones turísticas en Sharm el Sheij, que han causado ya 90 muertos, conmovieron hoy a la comunidad internacional, provocó una condena rotunda y el apoyo diplomático al Gobierno de Egipto. Durante las horas posteriores a los ataques se conocieron las condenas del presidente ruso, Vladímir Putin, del francés, Jacques Chirac, del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. Las nuevas declaraciones condenatorias procedieron de Estados Unidos, de israelíes y palestinos, de países de la Unión Europea, del Vaticano y del Reino Unido, país en alerta precisamente por la amenaza de que se produzcan ataques terroristas. Estados Unidos condenó los "bárbaros" atentados "en los términos más contundentes posibles", declaró la Casa Blanca, desde donde se informó que el presidente George W. Bush habló hoy con su homólogo egipcio, Hosni Mubarak, para ofrecerle sus condolencias personales y el apoyo estadounidense. Estados Unidos "apoya firmemente al pueblo egipcio en estos momentos de duelo nacional" y "está dispuesto a ayudar al Gobierno de Egipto para atender a las víctimas y llevar a los autores de estos atentados ante la Justicia", indicó en un comunicado. Los ataques en Sharm el Sheij, que según fuentes médicas han dejado 83 muertos, entre ellos al menos siete extranjeros, son los peores en la historia moderna de Egipto y representan el golpe más duro contra el turismo desde el atentado que en 1997 costó la vida de 58 turistas en Luxor, en el sur del país. El ministro de Asuntos Exteriores británico, Jack Straw, cuyo país ejerce la presidencia de turno de la Unión Europea, condenó también los atentados y subrayó que estos actos sólo conseguirán fortalecer la lucha contra el terrorismo. "Estos atentados despreciables y malvados contra gente inocente que estaba de vacaciones, sólo servirán para profundizar nuestra resolución de derrotar al terrorismo y garantizar que el respeto a los valores civilizados prevalezca", afirmó Straw. En nombre de la UE, Straw condenó los atentados, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y mostró su reconocimiento "a la labor de los servicios egipcios de rescate que están afrontando las consecuencias de este espantoso incidente". En Oriente Medio, el Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamás) condenó los ataques por medio de Sami Abu Zuhri, su portavoz de Hamás en la franja de Gaza. "Nosotros, en el movimiento Hamás, renovamos nuestro rechazo a este tipo de ataques que dañan la seguridad y estabilidad de nuestros países", declaró el portavoz, quien dijo que "este tipo de ataques dañan también los intereses nacionales e islámicos y especialmente la causa palestina". El Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP) también condenó los atentados contra civiles inocentes. Anteriormente, el ministro israelí de Asuntos Exteriores, Silván Shalom, había hablado por teléfono con su homólogo egipcio, Ahmed Aboul Gheit, a quien transmitió su condena de los ataques al tiempo que ofreció sus condolencias. Shalom dijo que Israel y Egipto deben luchar de forma conjunta contra el terrorismo. La Unión Africana (UA) también condenó los atentados terroristas y manifestó en un comunicado su "preocupación por la intensificación de los actos terroristas evidenciados diariamente en Irak y la reciente tragedia de Londres." El Gobierno alemán se unió a la condena por medio de su ministro de Asuntos Exteriores, Joschka Fischer, quien dijo que "el terror ha vuelto a manifestarse de una forma especialmente pérfida". El rey Mohamed VI de Marruecos reiteró por su parte la adhesión de su país a la lucha internacional contra "el terrorismo odioso, negado por todas las religiones y las ideas nobles". El papa Benedicto XVI también expresó su dolor por los atentados, que calificó de "insensatos", e hizo un llamamiento a todos para que se renuncie a la violencia, "que está causando muchos sufrimientos a las poblaciones". Benedicto XVI animó a todo el mundo a "abrazar el camino de la paz", según el texto de un telegrama enviado en su nombre por el secretario de Estado vaticano, Angelo Sodano, a las autoridades civiles y eclesiásticas de Egipto.




