Al menos 88 muertos y 110 heridos en una cadena de explosiones en una zona turística de Egipto
Una serie de atentados en cadena ha sacudido en la madrugada del sábado el balneario turístico de Sharm el-Sheij, en la península egipcia del Sinai, según han informado testigos presenciales y fuentes oficiales. Al menos 83 personas han muerto, entre ellas ocho extranjeros, y alrededor de 110 han resultado heridas.
Una serie de atentados en cadena ha sacudido en la madrugada del sábado el balneario turístico de Sharm el-Sheij, en la península egipcia del Sinai, según han informado testigos presenciales y fuentes oficiales. Al menos 88 personas han muerto, entre ellas ocho extranjeros, y alrededor de 110 han resultado heridas. El número de muertos puede aumentarEl gobernador del Sur de Sinaí, Mustafá Afifi, dijo que entre las víctimas hay ciudadanos egipcios, qataríes, británicos y holandeses, y se teme que el número de muertos pueda aumentar a medida que pasan las horas.El ministro de Sanidad, Mohamed Awad Tagedín, especificó que hay 98 hospitalizados, de los que 73 son egipcios, a los que hay que añadir "un número de extranjeros" -que no precisó- y otras 17 personas aún sin identificar.Al menos tres atentadosLa Policía cree que las explosiones fueron causadas por tres atentados con coches bomba en las puertas de dos hoteles de lujo de la zona y un mercado. El parlamentario egipcio Alá Husnein, que se encontraba en Sharm el-Sheij en el momento de los hechos, dijo que al menos uno de los atentados fue cometido por un terrorista suicida a bordo de un coche cargado de explosivos.El ministro del Interior, Habib el Adly, no descartó que pueda haber alguna relación entre estos ataques y los del pasado octubre en Taba (también en la península del Sinaí, a unos 300 kilómetros de Sharm el Sheij), en los que murieron 34 personas que se encontraban en varios alojamientos turísticos. Sí descartó, en cambio, que haya "alguna clase de relación entre estos atentados y los de Londres", en referencia a los registrados en la capital británica en las últimas semanas.La primera explosión tuvo lugar poco después de la una de la madrugada, hora local y pudo ser escuchada desde un kilómetro de distancia, según los testigos. La explosión causó un incendio que produjo mucho humo.Hoteles de lujoOtra de las explosiones ha tenido lugar en el hotel de cuatro estrellas Ghazala Gardens, en la zona turística de Naama Bay, junto a la localidad de Sharm el Sheik, han informado testigos. Antes se escuchó otra explosión en el Viejo Mercado, otro barrio de la misma ciudad balneario."El hotel está completamente incendiado, destruido", ha asegurado una testigo, Amal Mustafa, una egipcia de 28 años que se encuentra visitando Sharm el Sheik junto a su familia, y que llegó hasta el hotel afectado en Naama. "La explosión hizo temblar mi casa, puedo ver el fuego y mucho humo", ha asegurado un egipcio, Akram al Sherif, desde su casa de verano, a varios kilómetros de donde se ha producido presuntamente la explosión.Los atentados de este sábado son los peores desde 1997, cuando militantes islámicos mataron a 58 turistas extranjeros y cuatro egipcios en el Templo de Hatshepsut, en las afueras de Luxo (sur de Egipto). En octubre de 2004, otra serie explosiones, también con coches bomba, provocó la muerte de 34 personas, la mayoría de ellas turistas israelíes.Condena internacionalLa comunidad internacional ha condenado de forma unánime y calificado de sinrazón los atentados registrados hoy en localidad egipcia de Sharm el Sheij, que han causado unos 80 muertos -la mayoría egipcios- y más de cien heridos. Los mensajes de condolencias que los dirigentes mundiales le enviaron al presidente egipcio, Hosni Mubarak, por las víctimas inocentes de todas las nacionalidades, expresan la común repulsa y horror, así como la necesidad de una acción común para acabar con el terrorismo, un combate que "no se puede perder". Según fuentes egipcias, hay al menos siete extranjeros entre los fallecidos. La secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, de visita en Oriente Medio, calificó de "sinsentido" los atentados, que el grupo autodenominado "Organización Al Qaeda en El Shams (Siria) y Al Kinana (Egipto), Brigadas del mártir Abdula Azam, se atribuyó en una página de internet. "Nuestros pensamientos y rezos están con las familias de las víctimas inocentes de numerosas naciones que han sufrido este ataque sinsentido", dijo Rice. El presidente ruso, Vladímir Putin, consideró que la pretensión de los terroristas es "obligar al mundo civilizado a vivir en un ambiente generalizado de miedo y de violencia". Según Putin, "la respuesta a esos desafíos a la humanidad debe ser nuestra unidad y nuestra acción conjunta para repeler la amenaza de la barbarie". El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, indicó que las bombas de Sharm el Sheij son una "atrocidad contra todos los pueblos". El jefe negociador palestino, Saeb Erekat, mostró su solidaridad con el Gobierno egipcio por los duros momentos vividos en Sharm el Sheij, conocida localidad donde se han celebrado varias cumbres para negociar una solución al conflicto palestino-israelí. El viceprimer ministro israelí, Simón Peres, manifestó que el "mundo debe unirse a fin de combatir el terrorismo". El papa Benedicto XVI expresó su dolor por los atentados e hizo un llamamiento a todos para que se renuncie a la violencia, "que está causando muchos sufrimientos a las poblaciones". El alto representante de la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Javier Solana, subrayó por su parte que "ninguna justifica el terrorismo". Solana se declaró "conmocionado" por los atentados y condenó "en los términos más firmes estos actos bárbaros contra civiles inocentes de todas las nacionalidades". El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, condenó también "sin reservas la violencia terrorista, que destruye vidas inocentes y no puede ser justificada bajo ninguna circunstancia". El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, expresó en Pekín, donde se encuentra de visita oficial, su repulsa por "esta nueva acción del terrorismo internacional". Rodríguez Zapatero hizo un llamamiento a "la máxima cooperación entre los Gobiernos del mundo", en tanto que el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, que le acompaña, puso a disposición de Egipto la ayuda española. El presidente francés, Jacques Chirac, que conoció los hechos en el avión en el que regresaba a París tras un viaje oficial a Madagascar, reiteró "la determinación absoluta de Francia en luchar en todos los lugares contra la plaga del terrorismo injustificable". El primer ministro francés, Dominique de Villepin, subrayó que "la lucha contra el terrorismo exige de todos los Estados una movilización, vigilancia y cooperación reforzada". También el ministro francés de Exteriores, Philippe Douste-Blazy, destacó que, en un momento como éste, "es más necesario que nunca la cooperación entre democracias y la determinación para luchar contra el terrorismo", porque "no se puede perder este combate". El presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, mostró el compromiso de Italia en la batalla contra "esta gravísima amenaza a la paz y libertad". Para Berlusconi, los terroristas buscan esparcir el terror tanto en Occidente como en aquellos países islámicos, "como Egipto, que combate con determinación el integrismo. El presidente italiano, Carlo Azeglio Ciampi, indicó que su país "se opone al enfrentamiento de civilizaciones y cultura que persiguen con esa inusitada ferocidad" los terroristas. Por su parte, el gobierno japonés afirmó que "el terrorismo no se puede justificar con ninguna razón".




