El presidente Uribe invita a los inversores extranjeros a ayudar a resolver los problemas del país
El presidente colombiano, Alvaro Uribe, invitó a los inversores extranjeros, con los que se reúne en el puerto de Cartagena, a que ayuden a resolver los problemas del país, que hoy genera más confianza a los empresarios
El presidente colombiano, Alvaro Uribe, invitó a los inversores extranjeros, con los que se reúne en Cartagena, a que ayuden a resolver los problemas del país, que hoy genera más confianza a los empresarios. El mandatario habló en la reunión convocada por la revista "The Economist", a la que asisten empresarios y académicos de Europa y Estados Unidos. Uribe aseguró que Colombia ahora ofrece estabilidad en materia laboral, económica, tributaria y de seguridad, razones que hacen del país un buen lugar para los inversores nacionales y extranjeros. "Ustedes son nuestros socios y para que el país sea modelo de democracia, pacífico, vengan acá, tienen grandes oportunidades para invertir, trabajar y ayudar a nuestra gente", afirmó. Indicó que la mayor confianza se ha traducido en importantes incrementos en la inversión privada, que en 2004 se duplicó al pasar de un 6 a un 12 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). "Confíen en Colombia, que Colombia es un país que está trabajando por la seguridad", señaló Uribe. En Colombia "el Presidente de la República puede decir lo que quiera, pero no puede hacer lo que quiera; eso demuestra que es un país, no de caprichos caudillistas sino un país de instituciones", dijo. Según Uribe, la legislación laboral es ahora lo suficientemente flexible para que la economía sea competitiva y para crear un ambiente de solidaridad entre los empleados y los empleadores. Señaló que al comienzo de su Gobierno (agosto de 2002) había 400.000 contribuyentes de renta, que ahora hay cerca de un millón y que al finalizar su gobierno, en agosto de 2006, se prevé sean dos millones. Colombia, que se encuentra desde 1999 bajo las condiciones de sucesivos acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pasó de un déficit fiscal de un 4,6 por ciento del PIB en 2002 a un 1,2 por ciento en 2004. Esto supone la mitad de la meta pactada con el organismo multilateral, que subirá este año, según lo previsto con el FMI a un 2,5 por ciento del PIB. Ratificó la necesidad de que al vencimiento de incentivos tributarios a la inversión se reformen las actuales tarifas del impuesto a la renta para "colocarlas tan bajas como se necesite para que el país sea más competitivo". Dijo que "son innegables" los avances en seguridad pues las tasas de homicidios, secuestros, extorsiones y ataques terroristas a ciudades e infraestructura de han reducido considerablemente. Recordó que en el Legislativo se cursa una iniciativa del Gobierno que los autoriza a firmar acuerdos para garantizar la estabilidad en las reglas de juego para los inversionistas. "Es una ley que apenas le falta un debate en la plenaria de la Cámara de Representantes y confiamos que se apruebe rápidamente", dijo Uribe. Aseguró que cuando se haya aprobado "Colombia le estará mandando un gran mensaje a la inversión y un mensaje a la inversión es un compromiso con el empleo y con la eliminación de la pobreza". A.Latina reserva de estabilidad y motor para crecimiento mundial El presidente del grupo español BBVA, Francisco González, dijo que América Latina tiene grandes posibilidades de desarrollo, pues es "una reserva de estabilidad y un motor para el crecimiento del mundo". En su intervención, el presidente de la entidad abogó por que los países latinoamericanos fortalezcan "un marco político institucional sólido, transparente y fiable, que proteja las libertades individuales y colectivas y los derechos legítimos de los ciudadanos, y dé cauces para la resolución pacífica de las diferencias y conflictos". Destacó los esfuerzos realizados en los últimos años por "dotar a las economías de la región de unos fundamentos sanos, con inflación controlada y finanzas públicas sostenibles", para lograr condiciones que les permitan tener un desarrollo sostenido. Se refirió a los esfuerzos encaminados a adoptar reformas que permitan estructuras productivas eficientes, flexibles y competitivas, que generen nuevos empleos y riqueza y que conduzcan a "una cobertura básica de las necesidades de los ciudadanos". Las iniciativas para lograr un crecimiento sostenido, advirtió González, implica "un programa difícil, que requiere, en ocasiones, tomar decisiones políticas costosas en el corto plazo". Ellas suponen, casi siempre, "combatir bolsas de corrupción y de ineficiencia, que no son sino privilegios injustificados de un segmento de la población frente al resto de los ciudadanos". Consideró que para llevar a cabo esas acciones se "requiere de grandes dosis de integridad, de firmeza y de habilidad política de los gobernantes" pero, subrayó, "no hay ninguna otra vía". "Se han probado con frecuencia los atajos o las recetas milagrosas", cuyo resultado "ha sido siempre desastroso" pues en el mundo actual no es posible el aislamiento, la autarquía. En su exposición "Abriendo las puertas al crecimiento global", González se refirió a las posibilidades en las relaciones entre América Latina y Asia, que no compiten en sus producciones "salvo en muy contados países y sectores" y cuyas economías pueden ser muy complementarias. Sobre Colombia destacó el hecho de que si bien "atravesó un periodo especialmente duro, esta saliendo adelante" y lo puso como "un ejemplo de éxito en la larga lucha de los países latinoamericanos por conseguir la estabilidad política y social y el progreso económico". Reconoció que el país aún enfrenta grandes retos, el mayor "culminar el proceso de erradicación de la violencia" y avanzar además en "la construcción de un marco transparente y fiable, de seguridad jurídica y protección adecuada de todos los derechos y libertades". Igualmente consideró necesario sostener los esfuerzos para consolidar la estabilidad macroeconómica que le permita al país recuperar el grado de inversión que "durante tantos años mantuvo, incluso en solitario" en latinoamérica. Pidió a las autoridades "superar la actual especialización obligatoria" de la banca, que ha generado baja eficiencia y fragmentación excesiva del sector. El más alto directivo del BBVA en el mundo dijo que la presencia del banco en Latinoamérica obedece a que "creemos firmemente en la región", que tiene inmensas posibilidades, y que por ello la entidad crediticia ha centrado su expansión en ella. "Hemos invertido en los últimos diez años más de 16.000 millones de dólares; de ellos más de 10.000 millones en los últimos cinco años", en la región, recordó González. Afirmó que Latinoamérica es "una pieza clave en la estrategia del BBVA (...) está en el ADN de nuestro grupo", que tiene en la región 25 millones de clientes y dos terceras partes de los 90.000 empleos con que cuenta en el mundo.




