Al menos quince muertos en serie de atentados en todo Irak
Nuevos atentados segaron la vida de al menos quince iraquíes en Irak y reforzaron el sentimiento de inseguridad que reina en el país a menos de tres semanas para los comicios generales
Nuevos atentados segaron la vida de al menos quince iraquíes en Irak y reforzaron el sentimiento de inseguridad que reina en el país a menos de tres semanas para los comicios generales. A primera hora de la mañana, un coche bomba manejado por un suicida mató a al menos siete agentes iraquíes en la localidad septentrional de Tikrit, cuna del derrocado presidente iraquí Sadam Husein. Según el relato de la Policía, el kamikaze hizo detonar la carga cuando le dieron el alto los agentes apostados en el puesto de control que vigilaba la entrada a la comisaría-cuartel de la Guardia Nacional. Seis de los policías perdieron la vida en el acto mientras que un séptimo falleció cuando era atendido en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Tikrit, informaron fuentes médicas. Casi al mimo tiempo, en la localidad meridional de Yusifiya, una bomba de fabricación artesana detonada, al parecer, al paso de un convoy militar estadounidense erraba su objetivo y segaba la vida de siete civiles iraquíes que viajaban en un microbús. El incidente, ocurrido en el denominado "triángulo de la muerte", una región agrícola que se extiende desde el sur de Bagdad hasta las ciudades santas de Nayaf y Kerbala, no ha sido confirmado ni desmentido por el mando militar estadounidense. La ola de violencia sacudió hoy, incluso, la relativamente tranquila ciudad de Basora, la segunda más populosa del país y de mayoría chií. Al menos un iraquí murió y siete resultaron heridos al deflagrar sendos artefactos en dos áreas distintas de la localidad, indicaron fuentes policiales. La primera de las explosiones ocurrió frente a la sede local del Ministerio iraquí de Interior, en el centro de la ciudad, y causó una víctima mortal, mientras que la segunda afectó a la comisaría de Policía del barrio de Hamdan, precisaron las fuentes. Se cree que los artefactos estaban ocultos en alguno de los vehículos que han quedado totalmente destrozados en la escena de los ataques. La intensidad y la frecuencia casi diaria de los atentados, que desde que comenzó el presente año se han cobrado la vida de más de un centenar de personas en Irak, entre civiles iraquíes, policías locales y fuerzas estadounidenses, ha multiplicado las dudas sobre la viabilidad de poder celebrar las elecciones en la fecha decidida. El objetivo declarado de los insurgentes es perturbar el proceso de transición, expulsar a las tropas estadounidenses e impedir las elecciones generales previstas para el 30 de enero. Ante este clima de inseguridad y la amenaza de boicot lanzada por los principales grupos suníes, numerosas voces han redoblado en los últimos días sus llamamientos para que se aplace la consulta, considerada la piedra angular de la transición iraquí. Sin embargo, el Gobierno interino, respaldado por los Ejecutivos de Washington y Londres, se niega a posponer la votación e insiste en que todo estará preparado y la situación habrá mejorado para la fecha prevista. El primer ministro británico, Tony Blair, declaró el domingo que su país y EEUU enviarán en breve un equipo de expertos que ayuden a este objetivo, y a construir unas potentes y confiables fuerzas de Seguridad iraquíes. El optimismo de los políticos no parece compartido por sectores del Ejército estadounidense en Irak, que han filtrado que parte del mando cree que en 18 de las 19 provincias iraquíes no existen aún las condiciones de seguridad mínima y han advertido de que los ataques se multiplicarán en vísperas de la jornada electoral.




