El tsunami pudo causar la extinción de algunas tribus en India y Sri Lanka
Los equipos de rescate siguen dificultosamente sus labores, pero para algunas minorías, tanto de la India como de Sri Lanka, que han resultado las más afectadas, la asistencia puede haber llegado ya demasiado tarde, al punto de la extinción
Nueva Delhi - Los equipos de rescate siguen dificultosamente sus labores, pero para algunas minorías, tanto de la India como de Sri Lanka, que han resultado las más afectadas, la asistencia puede haber llegado ya demasiado tarde, al punto de la extinción. En el archipiélago de Andaman y Nicobar, en la Bahía de Bengala, se han registrado al menos 3.000 víctimas, en su gran mayoría, los habitantes de la isla de Car Nicobar, aunque se teme el recuento definitivo sea peor. En los interiores de estas islas, habitan varias tribus indígenas, como los Sentineles, los Nicorabares, los Gran Andamanes, los Onges, los Jarawas y los Shompen. De ellos, la tribu Sentinel, considerada la más relevante para los antropólogos y que ya sólo contaba con un centenar de personas, puede haber quedado en trance de extinción, según temen los miembros de los equipos de rescate. El diario local indio "The Times of India" explica que las autoridades no pueden calcular cuántas personas de estas tribus pueden haber fallecido debido a que eran escasos sus contactos con el resto de la civilización. Había unos 15 poblados que rodeaban las densas selvas del interior de esta isla y quedaron completamente arrasados. Las autoridades también temen que más de la mitad de la tribu "Nicobar", con unos 25.000 miembros, puede haber sido alcanzada por las olas gigantes que sucedieron al terrible seísmo de Sumatra. Los cerca del centenar de miembros de la tribu Onges, afincados en la isla de Andaman, cuentan con mayores probabilidades de haberse salvado en los lugares más altos de la isla. Otro grupo tribal enfrentado con la extinción es el Gran Andaman, con sólo 40 miembros, el grupo de los Shompen con unos 250, y los yel Jarawa con 266. Sin embargo, estos grupos también habitaban islas con sitios de mayor altitud, donde se espera que hayan podido escaparse. Tres docenas de las 550 islas que componen el archipiélago de Andaman y Nicobar, están habitadas, en su mayoría por estos grupos tribales. Esta misma mañana, se produjeron en el archipiélago dos nuevos temblores de 5,7 y 6,1 grados, según la escala Richter, pero las autoridades no han podido confirmar si ha causado más víctimas. Por otro lado, en Sri Lanka, las cifras continúan aumentando por momentos, y el recuento provisional de víctimas mortales supera ya los 22.000, la mayoría de ellos, musulmanes y tamiles en las zonas del norte y el este del país. Las autoridades creen que alrededor de 12.000 musulmanes pueden haber perdido la vida por los tsunamis. En el pueblo musulmán de Marathamunai, en la provincia oriental de Ampara, los habitantes aguardan a que las autoridades les ayuden a recuperar los cadáveres de unas 4.000 personas que están bajo una gran cantidad de tierra y que han entrado en estado de descomposición. "Hemos encontrado 4.000 cadáveres y esperamos que alguien nos envíe equipos para poder sacar los alrededor de 4.000 cuerpos que aún quedan por ser identificados", dijo Ahamed Lebbe, presidente de la mezquita de Marathamunai. Tres días después del desastre, los nativos de esa localidad no pueden acercarse a los lugares donde permanecen los cadáveres dado su deterioro. Los musulmanes representan el 8 por ciento de la población de Sri Lanka, aunque son mayoría en las zonas costeras del este de la isla. Unos 10.000 musulmanes fallecidos por los tsunamis, proceden de la zona de Ampara. El líder del Congreso Musulmán de Sri Lanka, Rauf Hakeem, afirmó que "estuve aquí la semana pasada y cuando volví el pasado domingo, vi miles y miles de cadáveres por todas partes. Los que hablaron conmigo hace pocos días ya no están". La tragedia ocurrió mientras los musulmanes del este del país protestaban contra la propuesta de la guerrilla de los Tigres de Liberación de la Patria Tamil (LTTE), para incorporar a la población islámica bajo una administración interina de los tamiles. La población tamil está también entre las más afectadas con unas 6.000 víctimas, aunque no está claro todavía si estos eran tamiles ceilaneses, que suponen el 12 por ciento de la población, o indios, que forman un 6 por ciento de la población. En la ciudad de Mulaitivu, en la costa norteña de la isla, de mayoría de población tamil y controlada por el LTTE, "nadie sabe el número exacto de fallecidos pero puede ser entre 4.000 y 8.000", según dijo un político local, S. Sritharan. Cerca de 120 huérfanos que se encontraban en un orfanato dirigido por el LTTE, también pueden haber muerto, junto con un grupo de mujeres guerrilleras. Alrededor de 500.000 tamiles se han visto desplazados por los "tsunamis", pero los grupos de asistencia humanitaria encuentran grandes dificultades para acceder hasta donde se encuentran, debido a que su pertenencia al LTTE.



