Secuestrado en Irak un italiano que trabaja para ONG británica
Un italiano que trabaja para la organización no gubernamental británica "Charity Commission for England and Wales", identificado como Salvatore Santoro, ha sido secuestrado en Irak, según fuentes de los servicios secretos citadas por medios periodísticos
Roma - Un italiano que trabaja para la organización no gubernamental británica "Charity Commission for England and Wales", identificado como Salvatore Santoro, ha sido secuestrado en Irak, según fuentes de los servicios secretos citadas por medios periodísticos. El ministerio de Exteriores no ha confirmado todavía el secuestro de esta persona, de la que se ha difundido que tiene 52 años y es originaria de la localidad de Pomigliano d'Arco, en la región sureña de Campania, cuya capital es Nápoles. No obstante, el titular de la diplomacia italiana, Gianfranco Fini, se ha incorporado de inmediato a la sede de su departamento, donde se ha activado el gabinete de crisis. Las fuentes de la inteligencia italiana han hecho saber que el secuestro se habría producido en la zona de Ramadi, en la llamado triángulo suní, y que se esta examinando una presunta reivindicación aparecida en una página de Internet en lengua árabe firmada por un grupo hasta ahora desconocido. El último secuestro de italianos en Irak fue el de las jóvenes cooperantes Simona Pari y Simona Torreta, liberadas el pasado 28 de septiembre, tras tres semanas de tensión y angustia por las noticias contradictorias que anunciaron su muerte. Peor suerte corrió el periodista y colaborador de la Cruz Roja Enzo Baldoni, que fue asesinado por sus captores el 26 de agosto, apenas dos semanas antes del secuestro de "las dos Simonas". Anteriormente, el 13 de abril, habían sido capturados cuatro guardias de seguridad italianos por otro grupo extremista, que asesinó a uno de ellos, Fabrizio Quattrocchi, antes de que los otros tres fueran liberados en una operación militar. En este capítulo luctuoso también hay que incluir a Ayad Anwar Wali, empresario iraquí que residía desde hacía tiempo en la región nororiental italiana del Veneto, asesinado el pasado 2 de octubre, junto a un colaborador suyo también secuestrado en Irak, después de obligarle a confesar de rodillas que era un espía.




