Papa reitera defensa a la vida y a la familia basada en el matrimonio hombre-mujer
El papa Juan Pablo II celebró hoy la audiencia pública de los miércoles en un ambiente navideño, en el que se cantaron canciones mexicanas y durante la que reiteró la defensa de la vida y de la familia basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer
Ciudad del Vaticano - El papa Juan Pablo II celebró hoy la audiencia pública de los miércoles en un ambiente navideño, en el que se cantaron canciones mexicanas y durante la que reiteró la defensa de la vida y de la familia basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer. Juan Pablo II afirmó también que Cristo es justo y perfecto, "el único soberano preparado para rescatar a los oprimidos de la violencia y de los abusos" y que con su nacimiento se realiza la promesa hecha por el Señor a Abraham: "que El sea la bendición de todos los pueblos". Debido a la masiva asistencia de fieles, la audiencia se desarrolló en dos escenarios diferentes. Juan Pablo II se reunió primeros con miles de jóvenes y estudiantes italianos en la basílica de San Pedro y después con unas ocho mil personas provenientes de todo el mundo en el Aula Pablo VI, donde se celebran estas citas semanales en el periodo invernal y en días de lluvia. A los jóvenes habló de paz, amor y justicia y la catequesis del Aula Pablo VI la dedicó al Salmo 71 "Reino de paz y de bendiciones". Juan Pablo II presentaba buen aspecto, dentro de sus limitaciones, con voz clara. No obstante, en algunos momentos se le notó fatigado, haciendo un gran esfuerzo para respirar. El Pontífice, de 84 años, dijo que el Salmo 71 es un canto en el que se presenta el modelo de soberano justo, piadoso y defensor de los pobres oprimidos y que en este texto la tradición cristiana ha descubierto el retrato de Jesucristo. "Un rey justo, perfecto, el único soberano dispuesto a rescatar de la violencia y del atropello de los oprimidos. Es el redentor primario que tutela la vida y la sangre de los pobres, sus protegidos. La vida y la sangre son la representación de los derechos y de la dignidad de todos los seres humanos", afirmó el Papa. Juan Pablo II lamentó que muchas veces esos derechos son violados por los poderosos y prepotentes de este mundo. El anciano Pontífice manifestó que toda la humanidad, "dejando caer y cancelando toda división" convergerá hacia ese "soberano de justicia", cumpliéndose la gran promesa hacha por el Señor a Abraham: "Que El sea la bendición de todos los pueblos". El Obispo de Roma aprovechó la presencia de un grupo de políticos de la región sureña italiana de Puglia para reiterar la necesidad de tutelar la vida humana y apoyar a la familia basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, el único que reconoce la Iglesia. El Aula Pablo VI presentaba hoy aspecto navideño, con dos grandes abetos regalados por la región norteña italiana de Trentino, la misma que también ha regalado el gran abeto de 35 metros de altos y 110 años de antigûedad que ha sido colocado en la plaza de San Pedro del Vaticano junto al tradicional Portal de Belén y que será iluminado en la tarde de este miércoles. A la audiencia asistieron varios centenares de españoles (de ellos un gran número de Valladolid), así como sacerdotes del Colegio Pontificio Pío Latinoamericano de Roma, alumnos de la Universidad Católica "Cecilio Acosta", de Maracaibo (Venezuela) y los miembros de la Estudiantina de la Universidad Autónoma de Querétaro (México). Los mexicanos cantaron varias canciones típicas, entre ellas "Cielito Lindo", que gusta tanto al Papa. Juan Pablo II, complacido, deseó a todos los españoles y latinoamericanos una "Feliz navidad y un Año Nuevo lleno de Amor y de paz".




