Cambia el mapa político de Bolivia
El éxito cosechado por las agrupaciones ciudadanas en las elecciones municipales del domingo en Bolivia ha abierto una nueva vía política en el país como alternativa a los partidos políticos, en franco declive tras la crisis institucional de finales de 2003.
La Paz - El éxito cosechado por las agrupaciones ciudadanas en las elecciones municipales del domingo en Bolivia ha abierto una nueva vía política en el país como alternativa a los partidos políticos, en franco declive tras la crisis institucional de finales de 2003. De las nueve capitales de departamento, en cuatro ganó una formación política tradicional, mientras que en las restantes el éxito fue para estas nuevas instituciones que, junto a los pueblos indígenas pudieron concurrir este año por primera vez a unos comicios municipales, gracias a una reciente modificación de la Constitución. Aparte de Sucre, donde una mujer será alcaldesa de la mano del Movimiento Bolivia Libre, solamente en zonas alejadas del eje central del país, como Tarija, en el sur, y Cobija y Trinidad, en el norte amazónico, han vencido candidatos del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), en el primer lugar, y de la Acción Democrática Nacionalista, en los otros dos casos. El Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) ha sido, sin embargo, el que más caro ha pagado el descrédito de las formaciones políticas, agravado precisamente por su fracaso en el último gobierno, que terminó con la dimisión del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997 y 2002-2003). Según los primeros datos extraoficiales, basados en la observación directa de las actas en los colegios electorales, en las restantes capitales se han impuesto nuevas fórmulas, la mayoría ideadas por ex líderes de partidos, como en el caso de El Alto, Cochabamba, Oruro y Santa Cruz. El carácter personalista de todo sufragio regional ha tenido en este sentido una influencia tal en ciertas ocasiones, que la aceptación o el respaldo a la figura de las agrupaciones ciudadanas han sido prácticamente irrelevantes para la toma de decisión de los electores. Así ha ocurrido en El Alto, donde José Luis Paredes ha logrado con su Plan Progreso reeditar el éxito que cosechó con el MIR, gracias a la buena gestión que realizó en el último mandato. Al respecto, el presidente boliviano, Carlos Mesa, que por su origen independiente no se jugaba nada en los comicios del domingo, resaltó el papel de liderazgo que en el futuro jugarán las agrupaciones ciudadanas, como por ejemplo en la Asamblea Constituyente prevista para 2005. "En la medida en que se consoliden, pueden convertirse en espacios de debate y de fortalecimiento del poder regional, camino a las autonomías", señaló incluso el mandatario, en alusión a una polémica surgida en los últimos meses, a raíz de las ansias de descentralización de algunos departamentos. El analista Jorge Lazarte se refirió a otro importante fenómeno de la votación, el ascenso del Movimiento Al Socialismo (MAS), del líder indígena Evo Morales, en contraposición con el derrumbe de las restantes fuerzas con representación parlamentaria. Los datos preliminares señalan que el MAS obtuvo el 15,8 por ciento del total de votos en las nueve cabeceras departamentales, cuando el MNR había sido el más votado en las últimas tres elecciones municipales. Lazarte calificó este logro de "victoria a medias", al considerar que el grupo socialista "podría haber aprovechado el desencanto político", aunque admitió la aparición de un "voto ideológico", que representa un "giro a la centroizquierda" en todo el país. El triunfo del MAS y de las agrupaciones ciudadanas y los pueblos indígenas apunta a ser mayor, cuando se conozcan los resultados de las votaciones en los municipios rurales, donde tienen mayor seguimiento. Hasta conocer esos resultados, Bolivia puede vanagloriarse por el momento del éxito de la convocatoria, donde quedó demostrado que el país "apuesta por la democracia de manera inequívoca", como señaló el presidente Mesa, al ser consultado sobre las ansias desestabilizadoras de algunos sectores. La jornada electoral, a la que fueron llamados 4,5 millones de electores para escoger a los alcaldes y concejales de 327 municipios, se desarrolló con total normalidad, según informaron las autoridades y los medios de comunicación.




