Crisis en Ucrania : Yanukóvich acusa a la oposición de llevar al país al abismo. Continúan las manifestaciones
El primer ministro de Ucrania, Víctor Yanukóvich, afirmó que la oposición que impugna su victoria en los comicios presidenciales ha puesto al país "a un paso del abismo" y de una desintegración como en los Balcanes
Severodonetsk (Ucrania) - El primer ministro de Ucrania, Víctor Yanukóvich, afirmó que la oposición que impugna su victoria en los comicios presidenciales ha puesto al país "a un paso del abismo" y de una desintegración como en los Balcanes. Al hablar en un foro de dirigentes regionales aliados suyos que amenazan a Kiev con la escisión del sureste de Ucrania, Yanukóvich abogó por una solución constitucional de la crisis, pero rechazó la decisión del Parlamento de descalificar las elecciones por fraude. El jefe del Gobierno exigió que el presidente saliente, Leonid Kuchma, reunido hoy con el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, obligue a la oposición a desbloquear los accesos a las sedes administrativas para no obstruir la gestión del Ejecutivo. "Si el presidente y el Consejo no logran desbloquear los órganos estatales, y el Parlamento no deja de burlarse de la Constitución y los derechos de los ciudadanos, deberemos levantarnos todos para declarar con firmeza nuestra respuesta: 'no'", sentenció. Acto seguido, el foro -al que asisten representantes de 18 de las 27 regiones del país- respaldó el veredicto de la Comisión Electoral Central que reconoció a Yanukóvich presidente electo, pese a haber sido descalificado ayer por el Parlamento. En una resolución propia, motivada por "la situación crítica en el país y las acciones destructivas de la denominada oposición democrática", el foro de las regiones amenazó con celebrar un referéndum a fin de federalizar el Estado ucraniano. "La paz civil es muy frágil, y se romperá, si permitimos la desestabilización del país. La culpa la tendrán los provocadores, pero también nosotros compartiremos la responsabilidad, pues todos recordamos cómo se derrumbaron los Estados hermanos de los Balcanes", indicó Yanukóvich. Agregó que los "pseudo-demócratas" han llevado al país "a un paso del abismo" y "hay que revertir esta situación, pero de forma pacífica y constitucional, porque, si se derrama la sangre, nadie podrá detener ese proceso".SIGUEN LAS MANIFESTACIONESDecenas de miles de opositores ucranianos se mantienen a pie firme en el corazón de Kiev desde hace una semana apoyados por una eficaz logística que hace que la "revolución naranja" no tenga nada de fortuito. Los ucranianos salieron a las calles horas antes de concluidos los comicios presidenciales del domingo pasado, cuando ya se multiplicaban las denuncias de fraude en favor del primer ministro Viktor Yanukovich, luego declarado vencedor. Desde ese domingo, cada día más de 100.000 se concentran en la Plaza Independencia de Kiev para escuchar discursos A favor de su líder Viktor Yushchenko pero también recitales de músicos populares. "Podemos seguir ahí durante tres semanas. Ese fue el tiempo que llevó en Georgia", dijo un vocero opositor, en alusión a la "revolución de las rosas" que el año pasado derrocó al presidente de ese país Eduard Chevarnadze. El empantanmiento de la crisis dio lugar a una batalla geopolítica entre Occidente, que denuncia irregularidades en las elecciones, y Rusia que defiende el triunfo de su aliado Yanukovich. Fuentes rusas indican que fondos estadounidenses habrían solventado la movilización opositora en Ucrania, tal como, sostienen, se produjo en Georgia en 2003 y en Serbia en 2000. Un asesor del presidente Vladimir Putin, Serguei Iastrjembski, dijo el sábado que "algunas fuerzas de Occidente" manipularon la elección de Ucrania. "No hay pruebas (de la implicación de Estados Unidos) pero parece que eso está cerca de la verdad", afirmó un vocero de Yanukovich, cuya candidatura fue ostensiblemente apoyada por Putin quien, además, lo considera ganador de la elección. "Esto no fue organizado en un solo día. Es claro que fue organizado antes y está totalmente en contra de la ley", resaltó la fuente. "Hubo dinero occidental pero ha sido bien utilizado por una oposición bien organizada, cuyos conductores son muy competentes, ordenados y modernos", destacó el politólogo Andri Ermolaev. Millares de personas de toda Ucrania, pero especialmente del oeste nacionalista, llegaron a sumarse a los manifestantes de Kiev y en la Plaza de la Independencia crearon una verdadera ciudad dentro de la ciudad. La oposición ocupa también cuatro edificios públicos, entre ellos el otrora museo de la Revolución de Octubre, para dar alojamiento y comida a los manifestantes. En el patio de un enorme centro cultural, la gente hace cola para inscribirse y conseguir alojamiento en casas de simpatizantes que las pusieron al servicio de la causa. Una vez que un grupo descansa en una casa, es reemplazado por otro. Carpas de asistencia médica fueron instaladas en toda el área así como teléfonos que permiten hacer llamadas gratuitas. Los seguidores de Yushchenko reparten vestimentas y banderas de color naranja y buscan ganarse el apoyo de la opinión pública con mensajes esperanzadores. "Todas las capas de la sociedad están representadas" entre los manifestantes, afirmó Olga Larina, una empleada de una agencia de publicidad que trabaja para los opositores.




