Preocupación en Rumanía por posible réplica del temblor de 6 grados
Los 2,5 millones habitantes de Bucarest están muy preocupados por una posible réplica del fuerte temblor que sacudió anoche al país y que según los sismólogos podría alcanzar la misma magnitud 6 en la escala de Richter.
Bucarest.--- Los 2,5 millones habitantes de Bucarest están muy preocupados por una posible réplica del fuerte temblor que sacudió anoche al país y que según los sismólogos podría alcanzar la misma magnitud 6 en la escala de Richter."Se espera una réplica o varias que deben situarse dentro de las mismas coordenadas con el movimiento inicial", advirtió Gheorghe Marmureanu, director del Instituto Nacional de Física Terrestre.Marmureanu explicó que alrededor de las 3.00 hora local hubo dos temblores de 2,3 y 3,2 grados, respectivamente, pero con epicentros diferentes.Los rumanos viven bajo una amenaza periódica de terremotos catastróficos, que se repiten cada 30 años según el ciclo de acumulación de energía telúrica en la zona sísmica de Vrancea, situada a unos 200 kilómetros de la capital.Más de 130 edificios de seis a diez pisos en el centro de la capital corren peligro de derrumbarse si ocurre un terremoto superior a 6,2 grados.El Gobierno solicitó un nuevo informe técnico sobre el estado de las vivienda de Bucarest, ya que la mayoría de esos edificios se construyó antes de la II Guerra Mundial y no cumple las normas contra seísmos implantadas después del catastrófico temblor de 1940.El terremoto de 7,6 grados en la escala de Richter de marzo de l977 derrumbó más de 40 edificios similares y causó 1.500 muertos y más de 16.000 heridos.El Instituto Nacional para Física Terrestre comunicó que el terremoto de ayer tuvo la magnitud de 6 grados en la escala de Richter con una intensidad de 6-7 grados en la de Mercalli.El epicentro se localizó a 100 kilómetros de profundidad, en la conocida zona sísmica de Vrancea.El temblor no causó víctimas humanas ni significativos daños materiales, pero provocó pánico entre la población y entre los millares de peregrinos que hacían la cola para tocar las reliquias de San Demetrio el Nuevo de Basarabi, protector espiritual de Bucarest.Según el servicio de ambulancia de la capital, anoche se atendieron a más de 200 personas, de ellas 60 con problemas cardíacos y el resto con ataques de pánico y desmayos.




