Renacen esperanzas de mantener con vida al telescopio Hubble
La posibilidad de salvar al telescopio Hubble de una muerte gradual ha aumentado con la intervención de algunos legisladores de EEUU, que han criticado la decisión de las autoridades de la NASA de abandonar al observatorio espacial.
Washington.--- La posibilidad de salvar al telescopio Hubble de una muerte gradual ha aumentado con la intervención de algunos legisladores de EEUU, que han criticado la decisión de las autoridades de la NASA de abandonar al observatorio espacial.La muerte lenta del telescopio que gira en la órbita terrestre fue decretada en enero, poco antes de cumplirse un año de que el transbordador espacial Columbia estallara al regresar a la Tierra.El director de la NASA, Sean O´Keefe, anunció que a partir de ahora los transbordadores de EEUU concentrarán sus recursos en el montaje, relevo de tripulaciones y aprovisionamiento de la Estación Espacial Internacional, antes de ser reemplazados por unos nuevos vehículos aún sin diseñar.Además, y según las autoridades de la NASA, los paseos espaciales o "actividades extravehiculares" (EVA) que deben realizarse para reparar o dar mantenimiento al telescopio son muy peligrosos.La medida anunciada por O´Keefe significa que, al no recibir mantenimiento, los giroscopios y las baterías del Hubble comenzarán a fallar en los próximos meses para dejar de funcionar totalmente en 2007.En estos momentos, el Hubble está operando con cuatro de sus seis giroscopios, manifestó Stephen Beckwith, director de las operaciones del observatorio espacial.Sin embargo, a las protestas de los astrónomos contra la decisión de O´Keefe se sumó esta semana la senadora Barbara Mikulski, quien acusó al administrador de la NASA de tomar decisiones unilaterales."Creo que el futuro del Hubble no debería decidirlo un solo hombre en una oficina trasera de la NASA sin un proceso transparente", dijo la senadora por Maryland.Para Mikulski, abandonar ese observatorio es un "paso muy drástico" que no debe darse sin tener un mayor estudio de la situación.La senadora y su colega republicano Christopher Bond sugirieron a O´Keefe que solicite a la Academia Nacional de Ciencias de EEUU un estudio sobre los planes de jubilar al Hubble.Desde que fue puesto en órbita en 1990 para evitar la distorsión de la atmósfera en las observaciones del espacio, el Hubble ha permitido a los científicos ver el Universo con una claridad jamás lograda.Sus observaciones llevaron a confirmar la existencia de los "agujeros negros", aclararon ideas sobre el nacimiento del Universo en una gran explosión ("Big Bang"), y descubrieron nuevas galaxias y sistemas en rincones del cosmos a los cuales nunca habían llegado los observatorios, terrestres o espaciales.El telescopio aportó nuevos argumentos esta semana para su propia salvación cuando fotografió las primeras galaxias formadas tras la denominada "era oscura", que sucedió al "Big Bang", la explosión que dio origen al Universo.Allí, el telescopio espacial ha descubierto unas 10.000 galaxias que existieron entre 400 y 800 millones de años tras el "Big Bang".Hasta ahora, los observatorios terrestres sólo habían detectado galaxias que existieron 500 millones de años después la gigantesca explosión.Esta nueva visión del Universo fue posible gracias a imágenes captadas por la Cámara Avanzada para Reconocimientos (ACS, en inglés), instalada en el telescopio espacial en 2002, y la Cámara Casi Infrarroja y Espectrómetro para Objetos Múltiples (NICMOS)."Son asombrosas", manifestó Mikulski sobre las imágenes de las galaxias captadas por el Hubble y difundidas a toda la comunidad científica."Son un saludo a una sociedad democrática y por eso es que seguiré defendiendo al Hubble", manifestó la legisladora, que es el miembro demócrata de más alto rango en el subcomité del Senado que supervisa las actividades de la NASA.Según algunos astrónomos, la decisión de O´Keefe no se debió solamente a una consideración de seguridad impulsada por la tragedia del Columbia, en la que perecieron sus siete tripulantes.Muchos sugirieron que su desplazamiento fue causado por la decisión del presidente de EEUU, George W. Bush, de volver a la Luna y preparar misiones tripuladas a Marte para las próximas décadas.




