La resistencia iraquí retarda una y otra vez el avance aliado
La feroz resistencia que presentan las fuerzas iraquíes está obstaculizando una y otra vez el avance de las fuerzas aliadas hacia Bagdad, donde ya no se aventura una fecha de llegada, dadas las dificultades que están surgiendo sobre el terreno.
DOHA.--- La feroz resistencia que presentan las fuerzas iraquíes está obstaculizando una y otra vez el avance de las fuerzas aliadas hacia Bagdad, donde ya no se aventura una fecha de llegada, dadas las dificultades que están surgiendo sobre el terreno.Las fuerzas anglo-estadounidenses lanzan todo su sofisticado potencial bélico, al tiempo que Bagdad es machacada de continuo por las bombas y misiles, pero las tropas iraquíes se han agarrado al terreno con una determinación y una fiereza calificadas de ´inusitadas´ por fuentes aliadas.Un buen ejemplo de ello es la ciudad meridional de Basora, la clave para el control del sur de Irak y para facilitar el suministro de combustible y provisiones.Desde el mismo comienzo de la ´Operación Libertad para Irak´, el pasado día 20, Basora está asediada y rodeada por los cuatro costados por fuerzas británicas de elite, como la Séptima Brigada Mecanizada (conocida como los ´Ratas del desierto´) y los ´Royal Marines.´Dentro de la ciudad se encuentra una abigarrada fuerza integrada por efectivos de la Guardia Republicana (unidad de elite del Ejército de Irak), miembros de los cuerpos especiales de seguridad iraquíes y, de manera muy especial, los ´Fedayin de Sadam´, grupos paramilitares reclutados de entre las milicias de partido Baaz.Precisamente estos ´Fedayin de Sadam´ se han convertido en la pesadilla del mando aliado y en concreto en Basora suponen un continuo quebradero de cabeza, tanto por sus tácticas de combate (basadas en la guerra de guerrillas) como por su versatilidad y su capacidad para camuflarse entre la población civil, dado que no portan uniforme militar.Las fuerzas británicas, provistas de artillería pesada y carros de combate y apoyadas desde el aire por cazabombarderos, declararon la ciudad ´objetivo militar legítimo´, lo que indica que la orden es tomarla al asalto y ocuparla, toda vez que no se logra la rendición de la plaza.La población civil de Basora está soportando la peor parte de esta batalla, pues si intentan huir de la ciudad son tiroteados por las fuerzas iraquíes, según señalan los británicos, y si se quedan han de afrontar los bombardeos y la destrucción, así como unas condiciones sanitarias cada vez peores.Fuentes militares británicas confirmaron hoy a EFE que cientos de civiles intentaban abandonar la ciudad y que habían sido tiroteados por las fuerzas iraquíes, sin precisar más.Según la BBC, soldados del regimiento escocés ´The Black Watch´, atacaron a las tropas iraquíes que disparaban contra los fugitivos y les obligaban a regresar a la ciudad en medio de escenas de caos y pánico.El canal de televisión por satélite qatarí ´Al Yazira´ mostró hoy imágenes de enormes daños y destrucciones en zonas residenciales y comerciales de Basora.En los demás puntos calientes del avance aliado, como Nasiriya, Nayaf o Samawa, se siguen librando intensos combates entre las fuerzas norteamericanas y las tropas iraquíes, cuyas tácticas a veces son consideradas casi suicidas por los militares aliados, como cuando lanzan un destacamento de carros de combate contra una columna enemiga sin proveerse, al menos, de cobertura artillera.Sin embargo, esas tácticas, lo mismo que los sabotajes, las emboscadas, y las escaramuzas contribuyen a que los aliados distraigan fuerzas, a que éstas sufran el lógico desgaste y que a veces se tengan que clavar al terreno sin poder avanzar.Pese a todos estos contratiempos, el mando aliado insiste en que las operaciones ´se desarrollan según los planes previstos´, con lo cual ya parecen haber olvidado que al comienzo de la campaña algunos vaticinaron que estarían en Bagdad ´en tres o cuatro días´.El puerto de Um Qasar, el único iraquí con aguas profundas, ya ha sido declarado hoy ´seguro´ por los aliados, tras las labores de limpieza y desminado de los últimos días para que pudiera atracar allí el buque británico ´Sir Gallahad´, cargado con unas 500 toneladas de ayuda humanitaria.




