Irak pide acuciado el regreso de los jefes inspectores de la ONU
Irak invitó a los jefes de los inspectores de armas de la ONU a regresar a Bagdad para eliminar las diferencias entre las dos partes, en un último y acuciante intento de encontrar una salida pacífica a la crisis y evitar una guerra.
BAGDAD.---- Irak invitó a los jefes de los inspectores de armas de la ONU a regresar a Bagdad para eliminar las diferencias entre las dos partes, en un último y acuciante intento de encontrar una salida pacífica a la crisis y evitar una guerra.La visita de Hans Blix y Mohamed Baradei se produciría antes de que ambos comparezcan de nuevo el 14 de febrero ante el Consejo de Seguridad de la ONU, que a partir de esa cita podría avalar un ataque si para entonces Irak no ha certificado su desarme.Según informó hoy, viernes, el Ministerio de Asuntos Exteriores, la invitación fue cursada en una carta enviada a Blix y Baradei por el general Amer El Saadi, asesor militar del presidente Sadam Husein y el encargado iraquí de negociar con los expertos armamentísticos.En la misiva se subraya que los nuevos contactos servirían para "mejorar la cooperación" entre el régimen de Bagdad y los técnicos, en lo que parece una respuesta a la exigencia de Blix y Baradei de que Irak colabore al máximo con los especialistas.Amer El Saadi propone que en las conversaciones se establezcan "los mecanismos para verificar el desarme" de Irak, en este caso en consonancia con la condición impuesta por EEUU de que Bagdad no sólo debe cooperar sino también demostrar que ha destruido sus armas de exterminio masivo.La propuesta coincide con nuevos preparativos ante una eventual guerra, con la decisión adoptada anoche por el Consejo de Ministros de repartir entre la población raciones suplementarias de comida, que según un comunicado oficial "permitirán a las familias subsistir al menos durante cinco meses".Esta medida se suma a las arengas de Sadam Husein a altos mandos del Ejército, con quienes el líder iraquí se reunió esta semana en dos ocasiones para advertirles que estén atentos al peligro de "traición" y fortalecer su moral, al asegurar que "si los (norte)americanos atacan, les partiremos el cuello".La prensa de Bagdad insta por su parte al presidente estadounidense, George W. Bush, a "gastar más dinero en dar de comer a los pobres de su país que en preparar una guerra que sólo producirá un baño de sangre y sembrará la destrucción"."¿Por qué Bush no ayuda a mejorar el nivel de vida de su gente cuando sabe que ha bajado mucho debido a la recesión económica y la bancarrota empresarial?", se pregunta hoy en primera página el diario "Al Zaura"."¿Por qué Bush no ayuda a los millones de (norte)americanos que padecen las consecuencias económicas del 11 de septiembre?", añade la publicación, órgano oficial del gubernamental partido nacionalista árabe Baaz.Otro periódico, "Al Irak", recuerda que "entre Bush y su padre (el ex presidente George Bush) han lanzado sobre Irak más de un cuarto de millón de bombas", en alusión a los ataques registrados durante la Guerra del Golfo y los realizados desde entonces por aviones de EEUU en las llamadas zonas de exclusión aéreas iraquíes."Al Irak" señala que "esos bombardeos equivalen a siete bombas atómicas como las que sufrieron Hiroshima y Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial".A la espera de una posible llegada de Blix y Baradei, los inspectores de la ONU proseguían entre tanto esta mañana la búsqueda de armas químicas, bacteriológicas y nucleares en media docena de lugares sospechosos en los alrededores de Bagdad, con lo que ya superan los 350 los sitios visitados, sin que hasta el momento hayan encontrado evidencias claras de armamento prohibido.




