Lucha por el poder se centra en la calle y en industria petrolera
La lucha por el poder en Venezuela entre el Gobierno y la alianza opositora Coordinadora Democrática tendrá su expresión hoy en nuevas manifestaciones "antichavistas" y en los esfuerzos oficiales por arrancar la industria petrolera nacional.
CARACAS.--- La lucha por el poder en Venezuela entre el Gobierno y la alianza opositora Coordinadora Democrática tendrá su expresión hoy en nuevas manifestaciones "antichavistas" y en los esfuerzos oficiales por arrancar la industria petrolera nacional.La Coordinadora celebrará marchas de calle en diferentes ciudades del país, con las que busca convencer a los venezolanos de que la escasez de combustible y gas doméstico no es culpa de la huelga general, que hoy llega a su vigésimo séptimo día, sino del Gobierno.El paro indefinido fue convocado por la oposición para "sacar" a Hugo Chávez de la Presidencia o celebrar elecciones anticipadas. Su impacto, especialmente en el sector petrolero, ha obligado a Venezuela, el quinto exportador mundial, a importar crudo.Chávez aseguró ayer, viernes, que la crisis originada por la paralización de la industria petrolera ha tocado fondo y que a partir de ahora llegará la recuperación paulatina del sector y de los suministros de combustible y gas.La versión del gobernante fue desmentida por los gerentes petroleros huelguistas, la mayoría de ellos despedidos, quienes afirmaron que la industria permanece paralizada en más de un 90 por ciento y que las afirmaciones de Chávez sobre una pronta normalización no dejan de ser un "espejismo".Los huelguistas confirmaron que perdieron el control de las instalaciones, pero también aseguraron que el Gobierno no tiene personal para hacerlas funcionar, a pesar de que está recurriendo a jubilados y jóvenes sin experiencia para cubrir las plazas vacantes.No está claro cuántos de los 40.000 trabajadores de la industria petrolera se han sumado a la huelga.El presidente de Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), AlíRodríguez, afirmó que la mayoría de esos trabajadores se mantienen fieles a la empresa y responsabilizó a los huelguistas de los "grandes daños" sufridos en las instalaciones, que cifró en más de 1.300 millones de dólares.En Venezuela existe consenso en que el desenlace de la crisis de PDVSA, a favor del gobierno o de la oposición, será determinante para definir el ganador del pulso que ambos están librando por el poder.La situación actual del país la resumió el secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria, al afirmar que la oposición no está dispuesta a levantar la huelga mientras no se acuerde una salida electoral a la crisis y que el Gobierno se niega a aceptar esa solución mientras haya paro.La salida electoral es el objetivo que persigue la "mesa de negociación" que dirige Gaviria desde el 8 de noviembre para resolver, de manera duradera, la crisis venezolana.Gaviria, que también representa al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Centro Carter, reconoció que un acuerdo definitivo esta todavía lejano porque falta "voluntad política" para alcanzarlo.Los analistas vincularon esa falta de voluntad con la expectativa por conocer cuál de las partes saldrá victoriosa del conflicto petrolero y estará en condiciones de imponer sus puntos del vista a la otra.El enorme peso que el control de PDVSA tiene en la crisis viene dado porque es la quinta exportadora mundial de crudo, y proporciona la mitad de los ingresos ordinarios del presupuesto nacional y el 80 por ciento de las divisas que recibe el país.Chávez dramatizó ayer, viernes, con la situación de PDVSA y dijo que el Gobierno, al tomar su control, había "salvado a la patria de la puñalada que le lanzaron los huelguistas".También insistió en que "el momento más crítico ha pasado", pero la oposición respondió que "lo peor está por llegar" porque, según sus portavoces, hay gasolina para pocos días y luego el país se detendrá.




