Alarma por posibles efectos colaterales de vacuna antivariólica
Cuando trabajadores de la salud comiencen a vacunar el año que viene a 500.000 estadounidenses contra la viruela, verán efectos colaterales que no han sido observado en 30 años, como dolor, brazos inflamados, pústulas y posibles síntomas que requieran la hospitalización de varias personas.
WASHINGTON.-----Cuando trabajadores de la salud comiencen a vacunar el año que viene a 500.000 estadounidenses contra la viruela, verán efectos colaterales que no han sido observado en 30 años, como dolor, brazos inflamados, pústulas y posibles síntomas que requieran la hospitalización de varias personas.El presidente George W. Bush dijo que daría luz verde al esperado plan de vacunar inmediatamente a 500.000 soldados y a otros 500.000 trabajadores de la salud pocas semanas después.Estos trabajadores de la salud estarían protegidos de la viruela en caso de un ataque biológico y, por lo tanto, podrían dedicarse a vacunar a otras personas.La viruela se erradicó en 1978, pero expertos creen que Irak ha tratado de desarrollar armas biológicas con este virus para usarlas contra Estados Unidos en caso de un ataque.Bush, por su parte, se vio obligado a sopesar el riesgo de las vacunas contra el riesgo teórico de un ataque biológico."Dejamos de usar la vacuna cuando se erradicó la enfermedad porque es peligrosa", dijo recientemente Julie Gerberding, directora de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades.En Estados Unidos se dejó de vacunar a la población en 1972, pero hay un pequeño grupo de personas que ha sido vacunado en estudios recientes para comprobar si las reservas de hace 30 años pueden diluirse para producir más dosis.Los médicos que hicieron esas pruebas dijeron que observaron efectos colaterales inquietantes, reacciones que no se presentan con las vacunas modernas que han sido mejoradas con nuevas tecnologías."Hubo mucha gente que nos llamó atemorizada", dijo John Treanor, que probó la vacuna con voluntarios en la Universidad de Rochester en Nueva York. "El miedo se debe a que la gente no está familiarizada con la vacuna".Alrededor de una de cada cinco personas desarrolla un abultamiento rojizo en el lugar donde le ponen la vacuna, la cual consiste en una solución que contiene un virus vivo, llamado vaccinia y relacionado con la viruela.La vacuna se aplica en la piel mediante un proceso de escarificación, es decir, raspando la superficie cutánea con una aguja de dos puntas para inocular el virus.Si la vacuna resulta satisfactoria, el paciente desarrolla una vesícula supurativa que indica que el virus vaccinia ha infectado el cuerpo.Si todo funciona bien, el cuerpo responde lanzando un ataque inmunitario que lo prepara para rechazar y eliminar cualquier infección con el virus de la viruela, llamado variola."Esas reacciones relativamente intensas pueden estar vinculadas a la inflamación de los ganglios linfáticos en las axilas, lo cual puede ser doloroso", dijo Treanor. "Pueden sentirse mal. El 10 por ciento más o menos podría tener que faltar un par de días al trabajo porque no se siente bien"."Esto es lo que provoca la vacuna durante el proceso de inmunización contra la viruela, pero no es muy agradable", añadió.La gente también puede desarrollar una erupción más grave en diferentes partes del cuerpo. "No sabemos por qué surge esa erupción", dijo Treanor. "Es algo alarmante".De los millones de personas que se vacunaron en la década de 1960, dos murieron de complicaciones graves, como la encefalitis, y otras 14 fueron hospitalizadas.




