Quito intenta recuperar calma en medio de ceniza del Reventador
La capital ecuatoriana intenta recuperar la normalidad y convivir con las miles de toneladas de ceniza arrojadas el domingo por la violenta erupción del volcán Reventador.
QUITO.--- La capital ecuatoriana intenta recuperar la normalidad y convivir con las miles de toneladas de ceniza arrojadas el domingo por la violenta erupción del volcán Reventador.El Municipio de Quito, que suspendió el lunes todas las actividades, convocó hoy a los ciudadanos a reanudar sus labores, aunque mantendrá la suspensión de clases en los colegios para proteger a los estudiantes.El alcalde capitalino, Paco Moncayo, dijo que las actividades se reanudan hoy, pero a las 15.00 horas (20.00 GMT), con el objetivo de aprovechar el resto de la jornada en las tareas de limpieza de la ceniza.Más de un millón de toneladas de ceniza se depositaron en la capital después de que el Reventador entrará en erupción y arrojara al aire entre 10 y 100 millones de toneladas de material pulverizado, en forma de una nube constante que va desde la Amazonía hasta el Pacífico.El Reventador, a cien kilómetros al este de Quito, mantendrá, según los expertos, explosiones frecuentes, unas doscientas diarias, que durarán semanas, meses o años.La nube ha cubierto una buena parte de Ecuador de una ceniza gruesa (guijarros pequeños), en la provincia andina de Pichincha y las amazónicas de Napo y Sucumbíos; y material liviano (polvo), en la amazónica de Orellana, las andinas de Cotopaxi y Tungurahua y las tropicales de Manabí y Esmeraldas.Pichincha, cuya capital es Quito, Napo y Sucumbíos están bajo un estado de emergencia medioambiental, aunque las lluvias caídas en estas zonas han limpiado buena parte de la contaminación.La situación fue extrema el domingo, cuando la contaminación del aire llegó a 10.000 microgramos de partículas de ceniza por centímetro cuadrado, cuando lo óptimo es de cero a 50.El alcalde Moncayo dijo a EFE que el nivel de contaminación en la ciudad ha descendido a un nivel "normal", de unos 150 microgramos por centímetro cuadrado.Moncayo pidió a sus habitantes reanudar las labores habituales y la limpieza de la ciudad con "optimismo", pues la ciudad "no puede parar".El director del Instituto Geofísico, Hugo Yepes, explicó que el Reventador continúa en actividad, produciendo unas 200 explosiones menores cada día, aunque no descartó que haya otra gran erupción, como las dos registradas el domingo.Yepes hizo un llamamiento a la población a "convivir" con los efectos de la actividad volcánica, porque el país posee más de cincuenta, siete de ellos en actividad cíclica e histórica.Ecuador, cruzado por los Andes, forma parte del "Cinturón de Fuego del Pacífico", un sistema volcánico que circunda las costas de ese océano por Asia, América, Oceanía y parte del sudeste asiático.Según Yepes, Ecuador ya ha observado los efectos de las erupciones debido a la "coincidencia" de tres volcanes activos en igual número de años (Guagua Pichincha, Tungurahua y Reventador).Además, entre los siete volcanes de actividad histórica se encuentra el Sangay, Cotopaxi, Cayambe y Antisana, con periodos de reactivación que van de decenas a centenares de años.El Guagua Pichincha, al oeste de la capital, inició su proceso de erupción magmática de categoría "dos" en octubre de 1999 y terminó a mediados de 2000, aunque su actividad se mantiene con niveles muy bajos.El Tungurahua entró en erupción en noviembre de 1999 y continúa hasta ahora con una actividad moderada, de categoría "uno", sobre todo con explosiones esporádicas de rocas incandescentes y ceniza.El Reventador es el más violento de los tres y el domingo entró en proceso de erupción de una categoría "tres", según una escala internacional que va de uno a siete.Los científicos estiman que la actividad del Reventador se mantendrá durante semanas, meses o años, con periodos de baja actividad y otros de gran intensidad.Es por ello que no descartan la posibilidad de una nueva gran erupción, cuyos efectos ya conoce la población.




